registro-usuarios

 

Inicialmente hemos creado el sistema de autoregistro basado en Twitter. Es una forma muy cómoda de registrarse, pero tenemos solicitudes de muchos usuarios que nos indican que o no tienen Twitter, o no desean usar su cuenta de Twitter para registrarse.

Por tanto, a petición de multitud de usuarios, implantamos el registro de usuarios tradicional de WordPress.

Aprovecho para comentaros, que aunque el diseño en este momento es básico, en breve le daremos forma, a medida que vayamos teniendo mayor contenido.

Gracias por vuestra colaboración.

 

yo abogado

 

 

Estuve hablando un rato largo con el periodista, Alvaro Sanchez Leon.

Tocamos muchos temas diferentes y cuando eso sucede no es fácil que la entrevista refleje el verdadero fondo.

Me ha gustado el trabajo que ha realizado Alvaro. Ademas también me gusta su estilo de escribir y el fondo que reflejan sus palabras.

Por eso os dejo la entrevista por si alguien quiere leerla

http://www.elconfidencialdigital.com/politica/Rato-politico-electoral-Gobierno-equivocado_0_2481951798.html

http://www.elconfidencialdigital.com/politica/Rato-politico-electoral-Gobierno-equivocado_0_2481951798.html

http://asanleo.com/2015/05/03/mi-viajando-con-chester-con-mario-conde/

yo abogadoMe parece muy bien que el Ministro de Justicia se encare con un asunto extremadamente vidrioso: los medios de comunicación y los juicios paralelos. Será vidrioso, sin duda, pero desde luego es muy importante. Y el problema capital es que los políticos, que viven de la opinión pública, sienten pánico a cualquier cosa que se refiera a tocar los medios de comunicación, precisamente por las reacciones violentas que pueden suscitar en sus páginas, ondas o imágenes emitidas. Creo que esta es la razón fundamental para que todavía carezcamos de una regulación mínimamente adecuada a un problema que tantas y tantas veces ha causado daños irreparables.

Porque si somos sinceros tendremos que admitir dos cosas: la primera, que los jueces y fiscales son muy permeables a las influencias mediáticas. La segunda, que los medios son normalmente un modo de instrumentar las influencias políticas. Quien  lo niegue es que no tiene ni la menor idea de como son las cosas por dentro de la casa de la Justicia.  Jueces y fiscales son personas humanas, —algunos tipo Abel y otros modo Cain— no robots, y tienen sus aspiraciones, deseos, ambiciones y, además, su sensibilidad ante asuntos que puedan afectarles en su imagen.  Por todo ello la opinión pública les condiciona de modo, en ciertos momentos y casos,  terminante

Un día, hace años, el abogado y amigo Santaella, —tristemente fallecido— preguntó al ínclito Juez Garzón por mí, y la respuesta de ese señor juez, paradigma en aquellos días de la honestidad en la labor judicial, fue tan profunda, seria y lacónica como esta
Desengáñate Jesus. Al día de hoy ningún juez se atrevería a absolver a Mario Conde

Así que un juez tiene que “atreverse” a aplicar la Ley…Lo malo de ese comentario, aparte de consideraciones varias que cualquiera tiene derecho y hasta obligación de formularse en su interior o de exteriorizarlas si le viene en gana, es que refleja la cruda, pura y dura realidad de nuestro sistema. Así son las cosas. Los jueces tienen miedo de verse crucificados en papeles o programas de radio o televisión por actuar en contra de lo que “piensa” —es un decir— la llamada opinión pública.

Por este procedimiento se comprende el gigantesco poder de los medios cuando de la Justicia se trata. Publican y comentan, y cuando de asuntos con dimensión política o social se trata —los otros, salvo que se trate de muertos, abusos o violaciones, no les interesan ni un pepino— sus publicaciones y sus comentarios están preñados de “ideología”, por decirlo de un modo educado. Recuerdo a un amigo mío, que asistía con total regularidad a las sesiones del juicio Banesto. Un día  me comentó que era tal la diferencia entre lo sucedido en la sala de juicios, entre lo que declararon los testigos y lo publicado por el hombre de los trabajos sucios de El País, el argentino Ekaizer, que llegó a pensar si es que hablaba de otro proceso penal. Pues no. Era el caso Banesto. Y antes lo fue su aperitivo, el caso Argentia Trust. Y el objetivo era evidente: crear un estado de opinión que impidiera a los jueces dictar una sentencia que no fuera rotundamente condenatoria.

No es ninguna broma. Es asunto de extrema gravedad y terriblemente serio: de nada nos valen proclamas solemnes de libertad informativa y de presunción de inocencia si por procedimientos tan escasamente sofisticados las reventamos de mala manera. Y, como digo, sucede. Alguien que podía comentármelo con cien por cien de seguridad, me dijo que en las deliberaciones de la sentencia del caso Banesto, el entonces Presidente de la Audiencia Nacional, Clemente Auger, llamaba con cierta fruición, pidiendo una sentencia dura, no tanto porque se correspondiera con la Ley sino porque se reclamaba por el estado de la “opinión pública”. No lo consiguió del todo en la Audiencia Nacional, pero lo logró en el Supremo, en el que, gracias a la inefable ayuda de Martin Pallín, consiguió doblar la condena…

Y la cosa tiene tanto ida, esto es, condena, como vuelta, porque si después de haber sido una persona condenada en los medios de comunicación, resulta  absuelta, incluso por un tribunal extranjero, eso carece de eficacia real, porque no se publica la absolución, o se le da un poco de luz como una noticia de décima fila, o, se comenta de contrario, de modo que la gente diga, piense o crea, o todo ello a la vez, que en el fondo la absolución es una suerte de cacicada y que el sujeto es culpable de toda culpabilidad. El daño es, por tanto, en gran medida irreversible.

Bueno, y ¿qué hay que hacer? Lo primero es evitar la filtraciones de los sumarios. Sí, pero esto ya está sancionado penalmente al día de hoy como revelación de secretos. De hecho van a condenar, quiero decir, “juzgar”, a Elpidio Díaz por la revelación de los famosos mails de Blesa, el ex presidente de Caja Madrid. Lo que ocurre es que aquí también se aplica el principio de múltiple rasero. Vamos a ver: en el caso Banesto, un jueves el Juez decidió, y nos lo comunicó en presencia de mi abogado, suspender las declaraciones y  recuperarlas pasadas las navidades. Eso olía a libertad, porque si no existía riesgo de fuga muy dificil fundamentar una prisión provisional sin fianza. Así que el Sistema se puso manos a la obra. ¿Y qué hizo? Pues muy fácil: El País publicó la querella. Pero…¿no estaba declarado el secreto del sumario?. Pues si, pero eso es totalmente indiferente cuando de actuaciones políticas se trata.  Y, claro, nosotros presentamos la oportuna denuncia por filtración de secretos. Sabíamos de sobra que venía de fiscalía y de modo directo al ínclito argentino. Pero nadie movió ni un dedo. ni una sola diligencia. nada. Lo importante fue que con la excusa de esa publicación, el juez retiró lo de aplazar la declaración y me mandó a Alcalá Meco en Nochebuena. Pues asi se cuecen las habas…

Lo primero, por tanto, ser serio en esto de la divulgación de secretos, pero eso equivale a pedir seriedad a jueces y fiscales, así que tampoco es nada tan especial. O lo son o no lo son. Y si no es el caso, da igual la pena…Por ahí tenemos poco recorrido.

¿Sancionar a los medios que publiquen?. Parece que es la idea del Ministro. No está mal, pero supongo que dependerá de la sanción: si el asunto es gordo, si dispone de suficiente sustancia política,  quizás les compense asumir las sanciones…Ya encontrará el medio el sistema para resarcirse, incluso es posible que hasta se lo ofrezca el propio Sistema, de modo que se guarden la apariencias pero se consiga lo que en realidad se desea.

¿Considerar al medio que publique un coautor cualificado del delito de revelación de secretos?. Pues si, debería, pero ya sabemos….

En definitiva: no hay mas que pedir seriedad y respeto por el principio de presunción de inocencia y evitar, como sea, los juicios paralelos instrumentados desde los medios de comunicación. La pretensión es muy loable. Incluso extremadamente necesaria para que funcione el sistema de garantías reales y que tengamos justicia verdadera y no mediática.

Pero….Y este pero quiere decir que desde luego antes de las elecciones no se van a atrever a mover ni un dedo. Baste con leer que el Ministro propone para inmediatamente decir que es solo una reflexión, que no hay nada concreto, que…Miedo. Comprensible, sin duda., y en estos momentos más, y con un partido como el PP en decadencia, pues mucho mas. Al final importan mas los votos que la presunción de inocencia y la justicia verdadera. ¿Y después de las elecciones? Pues supongo yo que tendrán “otras prioridades” ¿Se dice así?

El problema no son ni el código penal ni los medios, ni los jueces, ni los fiscales, ni los políticos. El problema es que somos una sociedad bastante poco seria y que se toma postulados capitales, como la presunción de inocencia, a beneficio de inventario. Lo demás, son derivadas.

Es lo que hay,a si que sigamos atentos la jugada.

yo abogado

A lo largo y ancho de nuestra vida vamos cubriendo etapas, y en muchas ocasiones nuestros acontecimientos vitales surgen al margen de nuestras previsiones,  incluso de nuestras esperanzas, de aquello que nos habría gustado para nosotros mismos. Pero así son las cosas. No sé quien dijo que nunca sucede lo previsible sino siempre lo inevitable, que en ocasiones es previsible y en otras no tanto. Pero, en fin, ese  es nuestro recorrido existencial.

Confieso que el mío está cargando de acontecimientos de todo tipo. Alguien dijo que he vivido cinco o seis vidas en una. Puede ser, entendido, claro, como indicativo de  que mis avatares, mis experiencias vitales, son de tal naturaleza, tan extremas, tan variadas, que es muy dificil que puedan comparecer juntas en la vida de una misma persona. Pues sí. Porque comenzar siendo un abogado del Estado, abandonar esa carrera para ingresar en la industria farmacéutica, liderar la adquisición, primero, y la venta, después, de una empresa como Antibióticos SA a un grupo multinacional por la nada despreciable suma de 450 millones de dólares, convertirte en millonario —en serio— a los 38 años, tener en tu cuenta corriente mas de 13.000 millones de las viejas pesetas con esa edad, antes de entrar en cualquier banco,  convertirte en un personaje conocido en la vida española, ser consejero del banco mas emblemático,—Banesto—  invirtiendo miles de millones de tu dinero en acciones de la entidad, pasar a ser Presidente en tiempo y edad récord, crear la primera corporación industrial de España…En fin, todo eso que sabemos que transita sin solución de continuidad hacia la cárcel de Alcalá Meco, probando la verdadera, la auténtica dimensión de eso que llaman la Justicia,  ver como te condenan por apropiarte de un dinero que jamás tocaste, o por entregar una cantidad al partido de Adolfo Suárez, en fin, comprobar el destrozo del Derecho —del que te enamoraste en juventud— a manos de la llamada Justicia del Príncipe, conseguir superar el trance sin demasiados daños colaterales,  encontrarte contigo mismo en las celdas, pasillos y patios de la prisión, conocerte en ese mundo hostil, saber hasta dónde llega la coherencia contigo mismo, ver morir a tu mujer con 53 años de un tumor cerebral justo en el momento el que recuperabas la libertad perdida, publicar libros con mucho éxito, volverte a casar,  aprender a gestionar el recuerdo sin que su presencia liofilice ni el corazón ni el alma, regresar a tu tierra gallega, fundar un partido político, presentarte a unas elecciones autonómicas sin alcanzar el éxito deseado,  comprobar la brutal agresión constante del Sistema en todas sus dimensiones, combinaciones y permutaciones,  volver a algún rincón de tus orígenes…

Pues sí, al final se trata de volver a un cierto punto inicial.

Y en alguna medida esto hacemos hoy con esa reedición del viejo blog. Recuerdo bien aquellos días de hace ya unos cuantos años. Consumimos muchas horas, algunas muy agradables, otras menos, debido, siempre, a la intolerancia en el comentario, pero para mi, en cualquier caso,  con un saldo global muy positivo.

Pues vamos de nuevo a ello. Hoy día las redes sociales ofrecen muchos cauces de expresión. Este es uno de ellos. Lo conectaremos con los lugares de esas redes que utilizamos con mas frecuencia con la finalidad de hacerlo operativo.  Y a ver qué pasa. Manolo Franco, el inagotable Manolo, ha preparado las entrañas de este blog de manera que para poder hacer comentarios, esto es, participar haya que registrarse y eso se efectuará únicamente desde Twitter, según me explica. Razón: pues conectarlo con redes sociales que en este sentido nos aportan una garantía. Si lo dice Manolo…

¿Seremos capaces de mantener debates de la intensidad del pasado pero sin las intolerancias y agresiones indebidas que entonces aparecieron? Pues no lo se. Confiemos….

¿Que vamos a hacer aquí? Pues escribir, colocar audios, videos…¿Sobre qué? Sobre la vida, que es política, es economía, es historia, es arte, es cultura…Lo que pretendo son relatos en primera persona. Es decir, que las reflexiones se sustentan sobre experiencias vitales. Me parece mas atractivo y sobre todo ilustrativo que el mero discurrir en la pura y dura abstracción, aunque esto último también cabe-. Es que aquí, como espacio de libertad, se puede almacenar casi todo

La ventaja es que a estas alturas de mi vida, como dije en un tuit hace unos días, a la única persona a la que trato de convencer de mis opiniones es a mí mismo, y no siempre lo consigo. Por ello no se trata de adoctrinar ni de convencer. Sino simple y llanamente de comentar, de dejar estas experiencias por si pueden ser de alguna utilidad. Y si se forma debate, pues quizás saquemos consecuencias interesantes.

Asi que manos a la obra.