Me gusta como enfocan los ingleses el asunto de la Union Política Europea

Captura de pantalla 2015-10-07 a las 7.22.48Los ingleses —debería decir británicos—  son un pueblo apasionante en muchas cosas, y en su modo de ver Europa, mucho más. Y estamos asistiendo a un inicio de debate que me encanta contemplar. Me refiero a su referéndum sobre la permanencia en la UE. Conviene saber que ellos, los ingleses, decidieron que no querían el euro ni hartos de vino, que preferían seguir con su libra y eso quiere decir con su soberanía financiera y su banco central. Y les ha ido bien, muy bien, aunque algunos se empeñen en negarlo. Por cierto, Suecia,. Dinamarca y Noruega tampoco tienen euro y son los que mejor han capeado la crisis. Pero, bueno dejando esto a un lado, lo que debaten ahora los británicos es si se quedan en la UE o se van. Y al margen de quien gane en su día, me apasiona ver el modo con el que enfocan estas “grandes cosas”

Lo primero es que esa gente no es idiota y no confunde a Europa como realidad geográfica, cultural e histórica, con un modo concreto de organizar su llamada Unión Política, ese modo burocrático, funcionarial y dotado de enormes carencias democráticas. Los ingleses  dicen: oigan, eso es un modo de organizar las cosas, pero ese modo no tiene el monopolio del concepto Europa ni aquellos a quienes no les gusta pueden ser calificados de antieuropeos. Pues tienen toda la razón.

Son gente pragmática donde las haya. Como saben que eso de la Unión Política es solo lo que es, se aproximan a ella de este modo: vamos a ver: si sigo con ustedes pierdo soberanía como país.¿Qué me dan a cambio? Asi de sencillo. Si obtengo beneficios económicos claros y rotundos cedo soberanía, y si no, pues no. El Ministro de  Asuntos Exteriores Philip Hammond lo dijo de esa manera algo cáustica propia de su modo de ser. “Reino Unido no comparte el vínculo emocional que tienen los miembros fundadores ni el de los últimos en incorporarse” Así que de romanticismo nada. Vamos en serio. Y tan serio como esto:”El punto de vista británico siempre ha sido más pragmático. Nos gusta estar en la UE porque nos proporciona beneficios económicos, a pesar de que implica sacrificar soberanía nacional. Pero últimamente la pérdida de soberanía ha crecido y los beneficios económicos han bajado, en la medida en que el exceso de regulación perjudica el crecimiento” Mas claro agua. Y me encanta ese tipo de agua cuando la consume un político. Fuera tonterías. Aquí nadie monopoliza Europa. Ustedes, señores de Bruselas, nos quieren ahí, bueno pues me demuestran ustedes que gano dinero acompañándolos, pero si lo pierdo me voy, porque  eso es lo que han montado ustedes, un club financiero con su euro y sus cosas…

Insisto: me gusta esta gente cuando plantea los problemas de manera tan diáfana. Pero que no se vaya a creer nadie que con todo con ingleses carecen de filosofía política. Que no. También plantean el problema en términos elevados. Redwood es un diputado conservador. Y esto es lo que dice “ Los sentimientos de identidad han sido desafiados por la construcción europea. Ha potenciado más los nacionalismos regionales que los de los Estados naciones”

Pues tiene mas razón que un santo. Guste o disguste.  A la vista está lo que ha pasado en Gran Bretaña con Escocia y lo que está ocurriendo en España con Cataluña, de momento, y a la espera está el País Vasco con sus primeros brotes en esa dirección. Conviene saber una cosa: los nacionalismos independentistas regionales, como es el caso catalán, derivan de muchos errores cometidos por España y sus gobiernos, pero también del modo y manera de construir la Unión Europea. LO alucinante es que los llamados «europeistas» todavía no se han enterado de esta fiesta independentista

No existe una identidad política europea. Y si no existe es imposible construir una Unión  Política europea verdaderamente estable. Los burócratas empezaron la casa por la ventana. Y asi nos va. En vez de programar con el tiempo esa identidad política europea como paso previo, se decían a construir la casa sin cimientos. Y eso provoca efectos indeseables, como, por ejemplo, esa recuperación de identidades regionales convertidas en proyectos políticos excluyentes..  Si alguien se aburre puede leer en mi libro El Sistema, publicado en 1994, lo que dije hace 22 años a este respecto.

Ayer decía en un programa  de Intereconomía que se está perdiendo el sentido de lo español, pero no sólo entre independentistas catalanes o vascos, sino incluso entre el resto de los españoles. Es que con el barullo que han montado con la UE ya no sabemos qué somos.

No se quien ganará el referéndum, pero incluso los británicos que dicen si a  la UE, lo dicen con una condición:; reformar el modelo actual. Son pragmáticos, serios y quieren seguir siendo británicos. Me dan envidia. En España nunca debatimos en serio nada europeo. Fueron los políticos los que decidieron según sus intereses. Y nosotros engañados por una propaganda mentirosa, sometidos al poder de la inducción que ellos manejan con sus medios de comunicación, nos limitamos como buen país de súbditos a esto: aplaudir. Por eso en esto envidio a los británicos. Debaten  en la sociedad sobre su vida; no dejan que sean los políticos los que deciden su futuro. Quieren ser responsables de ellos mismos. En serio: les envidio por eso

20 comentarios en “Me gusta como enfocan los ingleses el asunto de la Union Política Europea

  1. Claudio
    en said:

    A Claudio no le gusta nada que provenga de la Pérfida Albion, exceptuando el Pop de los Ochenta (v. gr.: The Cure «Fríday I’m in Love», OMD, etcétera), ni alberga la pueril esperanza de volver a contar en pesetas. Las ideas del bucanero Morgan para ellos.

    • Quinta Esencia
      en said:

      Este es mi dilema metajurídico. Es posible demostrar la existencia de “trolls” en este foro, e incluso dar una prueba concluyente de que sí existe vida inteligente en el planeta Júpiter, pero en riguroso rigor, rigurosamente, no es posible probar que no existen “trolls” en esta bitácora, ni tampoco que no haya vida, inteligente o no, en ningún otro lugar, incluidas en las por mi tan citadas intervenciones claudianas.

  2. Quinta Esencia
    en said:

    El asunto que tan magistralmente traza Don Mario Conde está ahora así.

    David Cameron, quiere que la UE se comprometa a cambiar sus Tratados para que Reino Unido obtenga concesiones en el seno del bloque comunitario, según ha informado el Secretario de Estado británico para Europa, David Lidington.

    Cameron busca renegociar la relación con la UE antes del referendo sobre la permanencia de Reino Unido que antes de que finalice 2017, va a convocar. Podría hacer que algunos ingleses rechacen seguir en el bloque comunitario, según las encuestas de opinión, los electores están divididos y las crisis de la UE sobre la deuda griega y la llegada masiva de inmigrantes.

    Lidington, quien forma parte del equipo de gestión de Cameron ha dicho: “Estamos llevando a cabo conversaciones técnicas con las autoridades, quienes están trazando varias opciones tanto para el ámbito político como legal y un marco institucional, que va a ser necesario para alcanzar cualquier pacto”.

    Cameron comenzó su gestión de forma oficial en junio en un encuentro en Bruselas en el que ha mostrado un resumen de los objetivos de Reino Unido a otros líderes europeos y en el que el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk aclaró que el asunto sería discutido de nuevo en diciembre. Aunque, en caso inverso, el líder conservador ha prevenido que no descarta “nada” en que Reino Unido consiga lo que quiere de sus asociados europeos.

    El Primer Ministro defiende la permanencia de Reino Unido en la UE, con tal que [concesiones, justicia competitividad e inmigración] sean dadas en temas de soberanía, justicia, competitividad e inmigración. No obstante, el Gobierno inglés, de momento, no ha presentado ninguna petición por escrito.

    Hasta hace dos meses se daba por hecho que la opinión pública inglesa era mayoritariamente partidaria de continuar en la UE, a pesar de las morriñas imperiales del nacionalismo británico, tipo UKIP y la facción tory antieuropea. Pero han empezado a surgir encuestas en la prensa conservadora, más bien euroescéptica, que dan mayoría al “no”.

    A estos efectos, el “thatcherista” Nigel Lawson, que ha explicado su punto de vista en el “Times”, dice que los euroescépticos necesitan iniciar ya su campaña por el llamado Brexit, sin esperar a lo que pueda lograr Cameron en su intento de retocar los Tratados europeos para devolver más soberanía al Reino Unido. Lawson reconoce que el “sí” a Europa cuenta con el apoyo del Gobierno, de la principal patronal, la CBI, y de los sindicatos, por lo que viene a reconocer que la facción que aboga por dejar la UE lo tiene muy difícil y de ahí su apremio.

    Estoy seguro que, esto planteado, habrá comentarios que, como siempre, merecerán la pena. La «gilipollez» ya fué dicha.

    • Quinta Esencia
      en said:

      Con el permiso de su autor, me gustaría destacar de su brillante análisis, lo que sigue:

      » A la vista está lo que ha pasado en Gran Bretaña con Escocia y lo que está ocurriendo en España con Cataluña, de momento, y a la espera está el País Vasco con sus primeros brotes en esa dirección. Conviene saber una cosa: los nacionalismos independentistas regionales, como es el caso catalán, derivan de muchos errores cometidos por España y sus gobiernos, pero también del modo y manera de construir la Unión Europea. LO alucinante es que los llamados “europeistas” todavía no se han enterado de esta fiesta independentista

      No existe una identidad política europea. Y si no existe es imposible construir una Unión Política europea verdaderamente estable. Los burócratas empezaron la casa por la ventana. Y asi nos va. En vez de programar con el tiempo esa identidad política europea como paso previo, se decían a construir la casa sin cimientos. Y eso provoca efectos indeseables, como, por ejemplo, esa recuperación de identidades regionales convertidas en proyectos políticos excluyentes.. Si alguien se aburre puede leer en mi libro El Sistema, publicado en 1994, lo que dije hace 22 años a este respecto.

      Ayer decía en un programa de Intereconomía que se está perdiendo el sentido de lo español, pero no sólo entre independentistas catalanes o vascos, sino incluso entre el resto de los españoles. Es que con el barullo que han montado con la UE ya no sabemos qué somos».

  3. Quinta Esencia
    en said:

    Vamos a tratar de ir por partes. ¿De qué depende la supervivencia del proyecto europeo? Creo que se podría resumir hoy en día en una “secuencia de uniones”. Se considera que la unión monetaria es insostenible sin una unión fiscal. La unión fiscal exige la unión bancaria y la unión económica. Y por encima de todo, la guinda, que es la unión política. ¿Pero qué es exactamente la unión política? ¿Puede funcionar? ¿Caminamos hacia unos Estados Unidos de Europa? ¿Tienen algunas posiciones británicas algo que ver con la “relación especial” con los EEUU, a pesar de lo que acaba de manifestar Obama? ¿Qué son realmente las “crisis migratorias”?

    Para empezar, el de “UNIÓN POLÍTICA” es un concepto que se utiliza con dos fines distintos. Primero, resume en una palabra la federalización gradual de la UE; es un intento de perfilar la “finalité” de Europa, más que en términos geográficos, en relación con sus funciones de gobierno. En este debate, el propio término sigue estando muy mal definido, porque coexisten distintas visiones federales. Mientras que los franceses hablan de “integración solidaria” y la idea de Europa como un mecanismo colectivo de seguridad frente a crisis económicas y peligros sociales, los alemanes consideran que la UE es el guardián supremo de la política responsable, por encima de los extremos ideológicos. Es decir, la unión política pretende conciliar diferentes nociones y concepciones de una mayor integración europea.

    En segundo lugar, el debate sobre la unión política trata de identificar las condiciones para que la unión monetaria europea, fortalecida y reforzada, pueda disfrutar de más legitimidad democrática. Esta discusión suele dar por descontada la creación de una unión fiscal y económica y se centra, sobre todo, en los cambios institucionales dentro de la UE para mejorar la transparencia y la responsabilidad. Los objetivos de la unión política se definen en función de la eficacia y la representatividad.

    Lo que necesita Europa es una separación más clara de poderes y un mayor control democrático por parte del Parlamento Europeo. Eso significa una Comisión que asuma el papel de “Gobierno europeo”, encabezado por un Presidente designado por elección directa, un Parlamento Europeo con auténticos poderes para proponer legislación y una segunda Cámara que represente las opiniones de los Estados miembros.

    Independientemente de lo que se opine de esas propuestas, la forma de entender y defender la idea de unión política tiene varios problemas considerables. El principal defecto es que se considera una meta, el destino de un viaje federalista, cuando, en realidad, la unión política debe formar la base desde la que buscar una mayor integración. Debe ser un elemento crucial en el proceso de buscar la unificación, y no su fin idealizado. El futuro de la integración europea depende del apoyo de los ciudadanos

    La realidad es que la integración europea es diferente de cualquier otro ejemplo logrado de unión política voluntaria. La historia demuestra que, sin una amenaza real y duradera contra la seguridad, los Estados (Naciones) no suelen emprender una unificación permanente. También quedaron atrás los tiempos en los que las clases dirigentes podían buscar la integración sin tener en cuenta la opinión pública. La importancia creciente de las cuestiones de la UE en la política electoral nacional de sus Estados miembros quiere decir que el futuro de la integración europea depende del apoyo de los ciudadanos. Se ha abandonado el “consenso permisivo” del primer periodo, durante el que unos líderes aislados podían tomar decisiones sin consultar a la gente.

    Esta situación plantea un dilema a los dirigentes europeos. Por un lado, los imperativos del mercado y las crisis del euro exigen unos poderes centralizados de supervisión fiscal y el uso de las facultades reguladoras, unas decisiones que se toman aisladas del ruidoso e impredecible terreno de la política democrática. En el Pacto Fiscal y en el conjunto “six-pack” de leyes económicas, el avance hacia la unión fiscal se presenta como una cuestión de política reguladora, con unas normas definidas previamente e impuestas por los tecnócratas.

    Por otro lado, un “pleno control democrático” crearía mucha más incertidumbre sobre la gobernanza económica, tal vez en detrimento de la estabilidad en la eurozona. Las dos recientes elecciones griegas no son más que un ejemplo de cómo la participación electoral puede trastornar los planes de austeridad y la estabilidad macroeconómica. Esta solución de compromiso entre la eficiencia y la estabilidad de una modalidad reguladora de gobierno y la imposibilidad intrínseca de predecir la política democrática está totalmente ausente, hasta el momento, en el debate sobre la unión política. De hecho, las encuestas indican que los ciudadanos tienden a favorecer mucho menos que sus Gobiernos la integración política profundizada que prevén las últimas reformas.

    Las autoridades europeas no pueden seguir ignorando este dilema y al mismo tiempo depositar sus esperanzas en unos resultados y unos beneficios económicos que den legitimidad a la integración. Tampoco es sustitutivo suficiente empezar por el final, una visión federalista idealizada, y trabajar a la inversa, sobre todo si se presenta el Parlamento Europeo como solución fundamental a las inquietudes sobre el déficit democrático de Europa. Aunque existen buenos argumentos para reforzar su papel, no está demostrado que el Parlamento sea capaz de garantizar lo que más se necesita: que los ciudadanos otorguen más legitimidad a la Unión Europea.

    Cualquier debate sobre la viabilidad de la unión política debería partir de aquí y perseguir estos tres objetivos: primero, encontrar mejores formas de agrupar, canalizar y reflejar las diferentes preferencias estratégicas en toda Europa; segundo, delinear unas innovaciones constitucionales e institucionales capaces de superar las demandas, a menudo contradictorias, de más soberanía y más democracia; tercero, proponer unas reformas serias y ambiciosas de nuestros sistemas políticos nacionales, con el fin de que incorporen de verdad una dimensión europea. Para que la unión política triunfe, debe ser un medio, no un fin, de una integración más profunda.

  4. Quinta Esencia
    en said:

    ¿Se está perdiendo el sentido de lo español, pero no sólo entre independentistas catalanes o vascos, sino incluso entre el resto de los españoles? Ya ha sido escrito.

    Uno de los españoles más preocupados por aclarar “qué es España” nos dejó dicho que “ni en Occidente, ni en Oriente, hay nada análogo a España, y sus valores son sin duda muy altos y únicos en su especie”. Se me ocurre si acaso estas aleccionadoras palabras de Américo Castro no habría que tenerlas muy presentes en el análisis de la actual noción de España. Porque lo mismo que en Cervantes, Velázquez, Goya, también en Unamuno, Picasso, Falla, Baroja, Dalí, Joan Miró, Francisco Ribalta, Ramón Llull, Josep Pla, Jacinto Verdaguer y otros muchos, hay un alma que es española. España, amén de máquina trituradora de sus hombres -“madrastra de tus hijos verdaderos”, la llamó Lope de Vega en La Arcadia-, es también fábrica incansable de gente capaz de llevar a cabo las gestas más geniales y luminosas. España, como otras tantas naciones, es su pueblo. No sus minorías.

    Al margen del derecho de cada cual para decir lo que le plazca, creo que quienes apuestan por una Cataluña separada de España actúan de espaldas a la realidad jurídica e histórica, olvidando que España fue la primera nación con forma de comunidad humana. De esto hace más de quinientos años. Quede claro el dato, al igual que es incuestionable que, quiérase o no, Castilla y León, Cataluña, Asturias, Galicia, País Vasco y el resto de las comunidades autónomas son patrimonio de todos los españoles. España es fruto de la mezcla de mil sangres que van desde los astures hasta los judíos, pasando por cántabros, vascones, lusitanos, carpetanos, celtas, íberos, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, visigodos, suevos, vándalos, alanos, moros y, como nos dice Camilo J. Cela, de aquella cocción a fuego lento surgió lo que llamamos España. Pero hay que insistir en que pese al cúmulo de engaños y diatribas que sobre ella caigan, España tiene una esencia única.

    De la imagen de España no debe haber dos versiones; una para españoles y la otra para no españoles. Lo que sí es posible es la existencia de varias interpretaciones de esa única realidad. Lo importante y saludable es que la diversidad y la unidad como tesis y antítesis se integren en una síntesis estable. La diversidad es enriquecedora con tal de que todos queramos seguir formando parte de esa una unidad política superior que es España o el Estado español, garantizada y declarada compatible TODAVIA por la propia Constitución y los Estatutos de Autonomía.

    Del nacionalismo demencial basado en la idea de España como sujeto nacido de la mente de Dios o en el logotipo de España “unidad de destino en lo universal”, la Constitución de 1978 implantó en su artículo 2 la fórmula de una España como nación integrada por nacionalidades y regiones. España, desprovista de mitos y falsificaciones, es una sociedad plural, heterogénea en su composición territorial, cuyos individuos pueden considerarse al mismo tiempo y desde planos diferentes, españoles y catalanes o castellanos y extremeños. Ya nadie habla de una España eterna, preferida por el dedo divino. España es, sencillamente, una realidad histórica. No providencial ni metafísica.

    Todo individuo necesita sentirse integrado en lo que Francisco Tomás y Valiente denominaba el “yo colectivo o de grupo”. Pero ninguna entidad conjunta es total. El nacionalismo obstinado en inventar la historia de su pueblo al que exalta y mitifica, contiene elementos grotescos del estilo de esos mensajes que se transmiten como mecanismos de cohesión de un espurio “yo” colectivo. El nacionalismo puede ser una pasión útil y hasta necesaria cuando la conciencia del “nosotros” es agredida desde fuera. Ahora bien, si la agresividad exterior es inexistente porque lo que impera es un régimen de libertades y autogobierno, entonces aquél sentimiento reactivo carece de justificación y se convierte en ridículo.

    Ya, hace años, lo sentenció Julián Marías: “los nacionalismos son patéticos intentos de fingir naciones donde no las hay”. Una tesis que coincide con la que Mario Vargas Llosa expuso en un acto celebrado el pasado 22 de Septiembre en el Ateneo de Madrid: “ninguna ficción maligna como la peste de nacionalismo que ha echado raíces en Cataluña creando una trenza de mentiras (…)”.

  5. Absolutamente de acuerdo con cualquier planteamiento sobre el error de pertenecer a cualquier precio, por cierto muy caro, a la UE, lo hemos hablado por activa y por pasiva en relación al tema Grecia, es obvio estar en la UE no solo ha perjudicado a nuestro país, sino que estoy convencida que todavía nuestro sufrimiento versus aportaciones no ha terminado.

    Firmo todo lo expuesto en el artículo, solo que voy a tratar de ser menos pasional con nuestros amigos, aunque deberíamos llamarles conocidos, británicos.

    Gran Bretaña, ha sido el mayor colonizador del mundo, desde la fundación del Reino de Gran Bretaña, gracias a la “adhesión” del reino de Escocia, después Irlanda, empezó la gran colonización, Hanover, La India, Sudan, y así un sinfín de protectorados, y colonias, administradas y gestionadas por los británicos. Los británicos han sido verdaderos depredadores en todas partes dónde han sentado sus excelsa posaderas, de todas partes han sacado pingues beneficios, están pero no están, muchas de esa colonias tienen sus propios gobiernos y leyes que en nada tienen que ver con los británicos, pero ay amigo, son ellos los que se responsabilizan de su defensa y sus relaciones internacionales, ejemplo las Islas del Canal. Y así hasta llegar a la Commonwealt Countries, lógicamente no es necesario enumerarlas todas, pero son numerosas como todos sabemos y algunas paraísos fiscales.

    ¿De verdad vamos a creer que un país con esas bases invasoras e intervencionistas, de las que tanta rentabilidad ha sacado y sigue obteniendo, va a perder soberanía por pertenecer a un grupo al que mira por encima del hombro? Yo no lo creo en absoluto, los británicos son un pueblo que se siente desconectado del resto del mundo. El resto del mundo no les interesa si no es gobernando o intervenido por ellos.

    A mí me gustaría que mi país, mi gente, sintiera ese sentimiento de ser y pertenecer, me gustaría ser consciente de que estoy en la UE porque a la UE le interesa que yo este, y me gustaría que mis políticos, tuvieran los bemoles de saber decir NO y que no tuvieran tanta capacidad para besar las anémonas traseras de los alemanes que son a fin y a la postre quienes deciden en la UE, me gustaría que mis congéneres sintieran como sienten los británicos, que ellos son un universo fuera de cualquier elipse, y se acoplan a la elipse que mejor y con mejores garantías les reciba.

    Ahora… Caerme bien los .british, pues no, sinceramente no.

  6. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Hola a todos. Este tema enlaza directamente con el de la pérdida del sentimiento de lo español, del que ya se habló y donde ya se apuntaron algunas cosas sobre la forma de enfocar el asunto de Europa que tienen los ingleses, o británicos.

    No voy a entrar en mayores análisis de los ya magistralmente hechos, sobre todo por Quinta, quien hace alarde de gran sabiduría y de sentido común en sus exposiciones, que si no un debate, pues nadie hemos estado a su altura, sí constituyen un artículo de altura por sí mismos.

    Sí voy a extenderme un pelín más en algo a lo que Quinta alude y que parece de una importancia vital, sobre todo si se tienen en cuenta las nefastas consecuencias que ello ha acarreado y me refiero a esa distinción de dos tempos distintos en la conformación de este pretendido pan-europeísmo de nuestros pecados.

    Nos habla Quinta de un primer tempo en el que los líderes europeos, no necesitaron de la opinión popular para llevar adelante un proyecto, que más tarde se ha demostrado inviable, o cuando menos muy, pero que muy complicado, si no es con la aquiescencia y el permiso del pueblo soberano y éste, según yo lo veo, es un punto de inflexión capital a la hora de comprender todo este galimatías que nos traemos con UE, crisis incluida y caso griego también.

    Aunque tarde y con toda seguridad acuciado por las estrecheces, fruto de una crisis de la que habría muchísimo que hablar, la gente ha reaccionado y empieza a pedirles cuentas a sus dirigentes sobre qué y cómo están pactando con ese ente europeo que tanto nos exige, a cambio de no sabemos muy bien qué.

    Este primer tempo de permisividad y » laisser faire», no ha existido en determinados países, los más cultos, que desde un primer momento han sometido al frío análisis de sus conveniencias, eso de entrar según dónde y sobre todo, según a costa de qué y esos países, ¡qué casualidad!, son los que mejor han sabido vadear las dificultades de esta crisis, para otros, demoledora.

    Por supuesto que esto enlaza, como ya hemos dicho con el tema del nacionalismo, ayer mismo a Cameron no le dolieron prendas en decir literalmente » I don´t have any romantic attachement with Europe, further more than the profit for my conuntry and its influence». No tengo ninguna relación romántica con Europa, más allá del provecho que ésta suponga para mi país y su influencia en el marco internacional. En ese primer tempo, a pesar de las diferencias evidentes entre las economías de los diferentes países integrantes, a pesar de no haber mediado homologación fiscal entre los mismos, como tampoco se impuso, ( previa exhaustiva información y posterior consulta), una unión bancaria, nadie habló de primas de riesgo, ni de intereses de la deuda y TODOS los gurús de la economía y TODOS, sus corifeos de la » prensa especializada» nos metieron de hoz y coz y quieras que no, en el fregado del euro.¿Alguien se preguntó por qué un café pasó, de la noche a la mañana, de costar 25pts, a costar 1€, sin mediar subida del cacao, o del combustible o cualquier otra que así lo justificase?. No, y ¿el pan?. Lo mismo. ¿Por qué no hubo una sana intención didáctica en nuestros gobernantes para explicarnos algo que iba a tener tan enormes consecuencias para todos nosotros?. Sencillamente, porque no habrían podido hacerlo, de haberlo sabido, la gente, no se lo hubiera permitido y ellos, lo sabían.

    Ese primer tempo en el que el pueblo prefirió gastarse el dinero librado por los fondos de cohesión en el piso para la hija y el yerno, en vez de mejorar sus tierras para hacerlas competitivas con las de las fincas del país vecino, sin mirar más allá, o en el que se ha dado por bueno plantar unos girasoles que jamás se recogerían, porque le convenía a no se sabe muy bien quién que el trigo, se les comprara a otros. Ése habernos dejado convencer, sin más y digo sin más, de que la leche del tetrabrick, es mejor que la de la vaca, porque han decidido que ésta, no cumple con no se sabe qué criterios sanitarios y así podríamos seguir «ad nauseam», nos ha llevado finalmente al barrizal en el que nos encontramos.

    Ahora el erugrupo, a través de la Troika, para mantenella y no enmendalla, nos impone un proceso redundante que se ha habilitado por vía de apremio, laminando la legalidad vigente de los países donde ha llegado, para salvar del naufragio al anterior y ¿cómo no ?, para llenar los bolsillos insaciables de las grandes corporaciones y los de quienes a ellos se presten como sus introductores en los mercados que se lo permitan. Así, irrumpen en el escenario económico (sobre todo de los países de Sur) los TTIP´s, presentándose, como ya lo hiciera el euro y para salvarle a él, como única solución a los males que el propio euro, además de la crisis, no trajeron.

    De la economía que estos TTIP´s, están generando, podríamos hablar largo y tendido y de sus evidentes conexiones con los planes Bilderberg, también.

    Mi pregunta final es: ¿Más Europa?, o por el contrario, en un acto de humildad nacional o de gran patriotismo, como lo prefieran, ser capaces de reconvenirnos a nuestras posibilidades económicas reales como país y mandar a hacer puñetas a toda esta caterva de sacacuartos. ¿Sería ésta una posibilidad de resurgimiento de una España, seria y respetada?.

    Sólo pregunto.

    Abrazos a todos.

    • Quinta Esencia
      en said:

      Hola Angel Bueno: te agradezco muchísimo tus elogios. Pero, claro, si sólo hablo yo conmgo mismo, pues que quieres que te diga…no te queda otra opción que escoger entre mí mismo o nada.

      Pocas el importatísimo asunto del TTIP. Ya has visto lo que han firmado en Asia para aislar a China que es su gran preocupación real. Y a India. En lo que atañe al primero, el TTIP es una creación de las más grandes y poderosas corporaciones transnacionales de los Estados Unidos y Europa. Comenzaron a preparar su golpe de Estado hace veinte años cuando, con el conocimiento y el apoyo de sus gobiernos, fundaron en 1995 el TABD (Diálogo Empresarial Transatlántico). El TABD asumió el desarrollo de un acuerdo de libre comercio e inversión de amplio alcance que constituye el gran proyecto para situar los intereses de las multinacionales por encima de la soberanía nacional, del imperio de la ley y de los derechos ciudadanos. Su objetivo es la “integración” y “armonización” de las economías europea y estadounidense según los deseos de las empresas y su eslogan era: “Aprobado una vez [por el TABD], aceptado en todas partes”.

      Por tanto, no debe sorprendernos que este Tratado Europa-EEUU, si llega a ser aprobado, promueva gobiernos de, por y para estas mismas multinacionales transatlánticas. El TTIP es una grave amenaza para las atribuciones ejecutivas, legislativas y judiciales de todos nuestros gobiernos y pretende reemplazarlas de forma permanente por normativas y procedimientos favorables para las corporaciones.

      Las grandes empresas no quieren gobernar directamente -tienen de su parte a los políticos afines para hacerlo- pero, a diferencia del resto de nosotros, pueden seguir las negociaciones paso a paso. El texto del TTIP se mantiene en secreto así que, para conocer su contenido, incluso los parlamentarios europeos de la Comisión de Comercio han de solicitar permiso para entrar en una habitación especial de Bruselas, cerrada a cal y canto, en la que no se les permite hacer copias ni siquiera tomar notas.

      Como más que bien dices este es el objetivo de los BILDELBERG y el NUEVO ORDEN MUNDIAL. ¿Irnos de la UE? Angel, no se si ese sería el camino. ¿Irnos adonde? ¿Convertirnos en una especie de Gibraltar gibraltarizado? La verdad es que vivimos en un mundo asqueante. Lo malo es que no tenemos otro. Por ello, me remito a lo manifestado por los CIUDADANOS y la UNION POLITICA. Lo cual dicho sólo demuestra las estupidez absoluta de Más y su mariachi. Quieren esclavos mejor controlados.

      Como entiendo que tú lo que eres es lo que nosotros, con enorme cariño y respeto, llamábamos un «cristiano de base», quizás veas otras opciones. El problema es que la «Teología de la Liberación» no fue ni será una solución. Te hablé en otro sitio de mi amigo Ignacio Ellacuría. Cuando estaba yo en Madrid y él pasaba por aquí, ¿sabes adonde se dirigía? A la Alemania del Este, la RDA.

      Un abrazo tambien a fay

        • Quinta Esencia
          en said:

          Más.

          El secretismo en torno a Bilderberg, que prohíbe micrófonos y cámaras a sus huéspedes, ha despertado todo tipo de críticas y especulaciones sobre un grupo que a menudo ha sido descrito como “un gobierno mundial en la sombra“. El hecho de que los secretarios generales de la OTAN suelan ser invitados al evento poco antes de sus nombramientos o de que muchos de los futuros presidentes y ministros sean presentados a esta sociedad cuando aún son candidatos es una coincidencia que parece reseñable. En este sentido, el club invita a personalidades de todas las tendencias. Margaret Thatcher fue descrita por The Times como una “tímida participante” cuando asistió a la reunión en 1975. Cuatro años después, se convirtió en la primera mujer en gobernar el Reino Unido. En 2008, fue el entonces senador Barack Obama el que acudió al hotel de Virginia (EEUU). Aunque no aparece en la lista de participantes oficial filtrada por Wikileaks, el periodista estadounidense Jim Tucker logró que sus portavoces le atendiesen. Se negaron a hacer comentarios, pero no desmintieron la participación de Obama.

          El invitado de este año -aunque por la polvareda que se montó en el PSOE, no asistió-, fué Pedro Sanchez. ¿Quiere ello decir algo? No lo se. Pero sí que trajeron a Felipe.

          • Ángel Giménez Porto
            en said:

            Claro, yo conozco todo esto con la profundidad que se puede conocer, (pues como bien dices el euro-grupo opera al margen del parlamento europeo y sé que estos tratados se llevan con el máximo secretismo, así como las deliberaciones de los Bliderberg), he leído todo lo que ha escrito D. Stulin y es por todo ello y por el asco que me poroduce, `por lo que no me importa demasiado que mi reacción ante ello, pueda resultar primaria; Pero sirviéndome de un método inductivo, me gusta partir de supuestos minimalistas, para ver hasta dónde puedo llegar. Sé que a veces las conclusiones, pueden resultar demasiado simplistas, pero creo al mismo tiempo que lo sencillo, no tiene por qué ser estúpido.

            El cooperativismo, es un camino que parece ser que produce erisipela explorar en nuestros días y creo firmemente que, bien controlado, podría constituir una muy seria posibilidad de futuro. Del mismo modo, la estatalización de ciertos sectores básicos de producción y servicios, creo que debería ser otro de los pilares sobre los que sustentar una posibilidad digna de independencia ante estos depredadores que, en efecto, andan dirigiendo nuestras vidas desde la sombra.

            Un abrazo, Quinta.

  7. druizgar
    en said:

    Buenas noches a todos, aporto mis reflexiones:

    – Soy anti UE, no quiero pertenecer a un club que ansía diluir las soberanías nacionales en una abstracta «Europa», que reniega de su historia y de sus raíces cristianas.
    – Creo que el artículo acierta en el diagnóstico, no se puede construir una unión política donde no existe una identidad política, pero la pregunta clave es ¿para qué queremos que exista?.
    – Jamás nadie ha realizado el más mínimo análisis técnico acerca de las ventajas de pertenencia a la UE.
    – Para nuestros corruptos dirigentes la entrada en la UE sólo significaba más dinero de los fondos europeos para gastar y disolución del problema catalán y vasco en Europa.
    – Para los acomplejados españoles la UE sólo significaba… No sé si algún español me sabrá dar algún argumento.
    – Considero buena la Unión monetaria, al menos la capacidad de intromisión en la economía es menor y sólo tenemos un manipulador BCE y no treinta y tantos manipuladores Bancos Centrales.

    A mí también me gusta el debate inglés, pero jamás lo veremos en España.

    Un saludo.

  8. Quinta Esencia
    en said:

    Lo previsto es lo que sigue.

    «La Unión Europea no tolerará una Cataluña independizada». Estas fueron las palabras del exsecretario general de la OTAN y miembro de Bilderberg, Javier Solana. Los miembros de la organización están «en contra de la secesión» y esa postura la manifestaron a través del tiempo. Ya en 1991, el entonces presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, los exaltó con su discurso nacionalista, visión política «maldita» para Bilderberg.

    «Es difícil reeducar a la gente que ha sido educada en el nacionalismo. Es muy difícil convencerlos para ceder su soberanía a favor de una institución supranacional», reiteró, una y otra vez, el fallecido relaciones públicas de la entidad, el príncipe Bernardo de Holanda.

    Bilderberg considera que «los nacionalismos son peligrosos». ¿Peligrosos para qué? Para la propuesta de Solana: «Europa puede y debe ser una especie de laboratorio de lo que pudiera ser una especie de gobierno mundial».

    Por eso, cuando el actual presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, recibió en julio pasado a una importante comitiva de Bilderberg, marcó su futuro. El Club Bilderberg y la Comisión Trilateral han derrumbado a presidentes mucho más convincentes a golpe de sonrisas maquiavélicas.

    Después, Solana fue el primero en disparar. Recibió el encargo de decirle que la Unión Europea no tolerará entre sus filas la insurgencia de una Cataluña independizada y le ha advertido que será expulsada de la OTAN ‘ipso facto’.
    Sin embargo, Bilderberg es especialista en la manipulación. Y eso es lo que está haciendo en secreto, mientras avanza hacia su objetivo final: «Construir una España a la medida de la elite global y no de los españoles, ya sean catalanes, gallegos o vascos.

    Esa intención recuerda el planteamiento de David Rockefeller (fundador de Bilderberg y de la Comisión Trilateral), quien, a mediados de la década de 1990, aseguró que «Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad más adecuada para hacerlo».

    La estrategia de Bilderberg es utilizar el polvorín catalán para forzar la creación de una España federal, a lo que sigue una actualización de la Constitución que se pacta y negocia debajo de las alfombras y es definida por los dueños del dinero, de las industrias, de las leyes, de los parlamentos.

    Se puede ignorar o no. Afortunadamente no soy profeta y menos a estas horas.

    Buenas noches

    • Ángel Giménez Porto
      en said:

      Mal que te pese, Quinta, tienes mucho, si no de profeta, sí de augur, que como bien sabes era gente gran conocedora de muchas cosas en las que basaban sus predicciones.

      Corté antes mi discurso porque algo requería mi atención con urgencia.

      En algún sitio, he comentado ya que pienso que ignorar toda una amplia gama de grises como posible solución a muchos de los males que nos aquejan, fiándolo todo al blanco o negro puros, puede resultar ser un grave error de enormes consecuencias, sobre todo si se establece como premisa que el blanco ha de ser a costa del negro o viceversa.

      Por circunstancias cuyo relato haría el texto infinito y no es el caso, soy una persona convencida de la conveniencia de un ámbito social favorable al desarrollo de la iniciativa privada, capaz de establecer condiciones que permitan que se vean razonablemente colmadas las aspiraciones de los empresarios. Así, considero noble la aspiración que cualquier ser humano pueda tener a poder mejorar generando riqueza y trabajo, en un mercado productivo y veo y aplaudo a quienes reclaman como propio el derecho a poder desarrollar tales actividades desde una perspectiva de seguridad garantizada por el Estado.

      Aunque Jesús, dijo que era más difícil que un rico, entrara en el Reino de los Cielos, que un camello lo hiciera por el ojo de una aguja, tuvo entre sus amigos a algunos hombres ricos a quienes estimaba, en casa de alguno de los cuales, llegó a hospedarse. Creo, que Él también sabía distinguir entre diferentes clases de ricos.

      Dicho esto y si entramos en la economía especulativa, o más genéricamente llamada del pelotazo, las cosas, cambian sustancialmente. El gran poder económico, en manos de muy pocos, ha abordado un proceso de concentración de la riqueza y del poder, del que ha quedado totalmente desterrado o, en cualquier caso » instrumentalizado», el concepto de economía productiva.Sometido a los dictados de la especulación, el concepto de tradicional de economía productiva, se ha visto denigrado, no sólo en su valor práctico, sino en sus aspectos éticos y hasta estéticos, sufriendo una injustificada devaluación, que nos lleva, por ejemplo, a tener que contemplar huelgas del sector productivo lácteo, al que a pesar de ser uno de los sectores todavía vitales en la alimentación (ya veremos de lo que pretenden alimentar estos mal nacidos a nuestros hijos), se ve ignorado y desdeñado todo él en ´sí y cuanto le concierne, por la sociedad en general, y muy específicamente, por los economistas, cuyo estudio es considerado como una horterada impropia de quienes han pasado (aunque solo un día haya sido) por Harvard, que sí ven muy guay hablar de valores bursátiles de la bolsa neoyorkina, o del ínidice Nasdaq y al final y como siempre, tornamos a los principios, pues también me gusta usar el método deductivo y a partir de premisas dadas, ver a dónde llego. Así lo intentaré en esta ocasión y sin grandes dificultades, llegaremos a fáciles conclusiones que tienen que ver con la transformación que el concepto de felicidad, ha venido sufriendo en las personas en las últimas décadas.

      El poder, ha sabido, no solo detectar y pulsar este cambio del concepto de felicidad, sino que lo ha generado e inducido, llegando a convertir el dinero, la economía, en el dios de nuestro tiempo y llegados a este punto, todo lo demás ha sido coser y cantar. Por eso mismo la aceleración que este proceso de re-concentración de la riqueza, está experimentando en los últimos años, está siendo tan vertiginosa. Todo estaba preparado y el terreno bien abonado para que sus planes encontrasen la mínima resistencia posible.

      Por eso mismo, la fisionomía de nuestras ciudades, se ha visto transformada y súbitamente convertida en receptáculo de cadenas y franquicias (negocios de quita y pon, que son un estadio intermedio) , que alentadas por una galopante corrupción político-administrativa, han anegado nuestras vías, destrozando nuestra propia red productiva, comercial y social, llegando a permeabilizar sectores tan sensibles como el de la Justicia, la Educación, o la Sanidad y generando un panorama general de precariedad e inseguridad de todo tipo, empezando por la laboral y acabando en la jurídica. Asistimos a una medida y perfectamente planificada laminación de los derechos del individuo, a través de la cual llegar a un absoluto sometimiento de las masas.

      Aún, no han ganado y creo que desde una resistencia personal numantina, se les puede y se les debe hacer mucho, muchísimo daño, todo el que se pueda. Es todo una cuestión de concienciación y en definitiva de cultura y de educación.

      Tengo que decirlo: Si es verdad que C´s, va a limpiar la Justicia, intentando «despolitizarla», ese paso, justificaría por sí solo darles el voto.

      ¿Soy muy ingenuo?, sólo pregunto…….y me respondo: sí, pero la mera formulación del deseo y su presencia en la cabecera de sus programas, obedece al reconocimiento de una necesidad que, convertida en clamor, el pueblo les presenta como exigencia. Es un paso.

      Un abrazo a todos.

  9. Juan Armas
    en said:

    En el contexto del artículo, resulta un pueblo digno de admiración y respeto. La idiosincrasia británica y su allegada americana comparten ese fetichismo sin ambages a su bandera. Al margen de lo anecdótico, señala una ausencia de complejos hirientes en su historia como nación, a diferencia de lo que sucede en España, donde la obligación por miedo a amar a la «patria», simbolizada en su bandera, llegó a niveles enfermizos, obteniendo como comprensible reacción tras el «fin» de ese periodo, el desarraigo a cualquier gesto que tuviera relevancias patrióticas, salvo en el arte y el deporte (léase, fútbol).

    El ciudadano inglés medio nos enseña que se puede vestir con prendas que contengan la bandera de su país o usar ropa interior con las señas de su bandera sin por ello sentir vergüenza.Otra cosa es la cuestión de gustos y el caer en el otro extremo de un excesivo ardor patriótico que los eleve por encima de Europa, o de su ombligo. En cuanto a este proyecto de unión europea hay que quitarse el sombrero, ante los ingleses, al haber mantenido el baluarte de su banco y su moneda y no caer sus dirigentes en las redes de lo que se está descubriendo como un proyecto de Europa alemana.

    Buen fin de semana.

  10. Mario dice:
    «Son gente pragmática donde las haya. Como saben que eso de la Unión Política es solo lo que es, se aproximan a ella de este modo: vamos a ver: si sigo con ustedes pierdo soberanía como país.¿Qué me dan a cambio? Asi de sencillo. Si obtengo beneficios económicos claros y rotundos cedo soberanía, y si no, pues no».

    Yo, me pregunto:
    ¿Esto no es venderse, más aún, mal venderse?

    Si queremos cambios en la sociedad en la que los valores morales ocupen un papel principal y esencial, ¿no sería mejor trabajar por una UE real y no el círculo de unos cuantos que tenemos? ¿Hablar de UE es habalr de todos sus países miembros o es hablar de Alemania y de roce Francia?

    Porque claro si al círculo privilegiado se pretende unir Inglaterra y a los demás que nos sigan dando, pues como que no, que yo no los envidio ni son, ni muchísimo menos, mi modelo a seguir porque son esas actitudes las que nos llevan a lo que tenemos

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