No se han enterado que el independentismo no es una ideología sino casi una religión

Captura de pantalla 2015-09-01 a las 20.03.34Hay que ser un ignorante cósmico de la Historia de España, del proceso de su construcción en la agregación de Castilla y Aragón, para tomarse a broma a los independentistas,  y de manera muy sustancial a los catalanes, que son los mas viejos en el arte de intentar romper la unidad de eso que llamamos España. El independentismo es mas que una ideología política. Alcanza casi la categoría de una religión basada en postulados alejados de la racionalidad económica y social para fermentar en los campos de emociones prefabricadas y apelaciones a una historia pasada como si tuviéramos necesariamente que repetir el futuro importando el pasado sin tamizarlo por las experiencias del presente.
Si alguien se cree que el independentismo desapareció en Cataluña con la derrota del siglo XVII o con los decretos de Nueva Planta de Felipe V, es que no tiene la menor idea de como funciona ese “hecho religioso”. De ahí que renaciera a raíz del error de incluir las “nacionalidades” en el texto de la Constitución de 1978. En ese instante comenzaron de nuevo a frotarse las manos porque sabían que trabajando con tesón y en la oscuridad, escondiéndose bajo los apelativos de nacionalistas no independentistas, podría trazar una hoja de ruta que les condujera al edén deseado. Mas de uno debió pensar:”estos españoles son idiotas; no se enteran de qué va a la fiesta”
Y los sucesivos gobiernos, en un alarde de ignorancia histórica que se tradujo en una imperdonable imprudencia política —excluyo el dolo con cierto pudor— les entregaron el arma que necesitaban: la educación, y cometieron el error de que la idea independentista fructificara en la semilla de la lengua, como si el catalán no fuera un derivado del romance al igual que el castellano o el gallego.  Y cuando el independentismo creyó llegado su momento y comenzaron a salir a la luz las ideas claves de su ideología religiosa, los gobiernos, en otro alarde de ignorancia sideral, despreciaron el proceso tomándoselo a broma
Desde “esos locos no van a ninguna parte” hasta afirmaciones sin mas fundamento lógico que una dialéctica de semiguerra, no se enteraron de la hoja de ruta. Y no será porque alguno no lo anunciamos con claridad en las pantallas de Intereconomía, y no porque fuéramos mas listos que los demás, sino porque conocíamos mejor la historia y disponíamos de información. Y lo expusimos: señores, van a edificar sobre dos columnas: España nos roba y España no nos quiere. A continuación van a sembrar el falso derecho a decidir. Y como saben que jamás será autorizado el referéndum secesionista por ser en estos instantes contrario a la constitución, van a cometer el fraude de Ley de unas elecciones autonómicas convertidas ni mas ni menos que en plebiscito de la independencia mediante una lista única.
No se lo creyeron y siguieron ignorando y diciendo que con esos bueyes no iban a ninguna parte. Pues han llegado al 27 de Septiembre. Y el Plan, confeccionado desde hace muchos años, se ha cumplido a rajatabla. Ante la ineptitud de los sucesivos gobiernos capaces de cometer una tremenda irresponsabilidad para con España.
Y ahora de nuevo por la puerta de atrás con este proyecto de Ley Orgánica que quiere convertir al Tribunal Constitucional en un delegado del gobierno para paralizar la independencia catalana mediante la potestad sancionadora y la capacidad de suspender a Gobernantes. No se si es verdad que está inspirado en el modelo alemán o austriaco, pero es que me da igual. Jurídicamente es un despropósito de primer orden. El TC dicta sentencias referidas a si un acto o una norma se ajustan o desajustan a la constitución. Si quieren pueden tipificar como delito agravado el incumplimiento de sus sentencias. Pero eso exige un proceso. No puede imponerse pena alguna, y menos penas graves, sin un proceso. Eso es un desastre juridico. Que atribuyan la competencia al Tribunal Supremo, que busquen procedimiento de urgencia, que legislen medidas cautelares, pero no este desperfecto mayor consistente en pena sin proceso con todas las garantías.
Y políticamente, como es un medida ad hoc para un momento histórico y para unos españoles —los independentistas catalanes— es una ley ad casum y es normal que vean los catalanes en el Tribunal Constitucional una instancia política, —ya lo creía, ahora lo corroboran— un instrumento de vestimenta aparentemente judicial para hacer lo que el gobierno de la nación no se atreve hacer, para actuar por la puerta trasera cuando tienen la principal de acceso abierto, que es el articulo 155 de la Constitución. Y ahora, el gobierno, asustado apela a Europa. Y me imagino la cara de los europeos cuando vean qué cosas hacen los españoles con la producción de leyes especiales.
Creo que esta norma contribuirá a aumentar el numero de independentistas.  ¿Y qué va a hacer? ¿Suspender a Mas? ¿Para que le sustituya el Vicepresidente? ¿Y suspender al Vicepresidente y asi sucesivamente? ¿Mutar con 30.000 euros? ¿Tan barata es la independencia de Cataluña? Alguien ha perdido la memoria histórica y ahora la cabeza

11 comentarios en “No se han enterado que el independentismo no es una ideología sino casi una religión

  1. Buenos días Mario,

    sencillo y esclarecedor artículo. Estoy totalmente de acuerdo con la definición de “casi religión” que le das al independentismo, aunque bajo mi punto de vista se ajusta más al pueblo llano que a los dirigentes, que tienen una mayor dosis económica y judicial en sus pretensiones. No obstante el mesianismo y el tesón de sus precursores, como Prat de la Riba, fueron los que colocaron al nacionalismo de nuevo en la existencia cuando no tenían prácticamente arraigo en la sociedad.

    Para mí, los distintos Gobiernos Centrales han tenido una colaboración decisiva en el auge de los nacionalismos, no sólo desde la introducción de las nacionalidades en la Constitución, si no con las sucesivos e innumerables concesiones que les han ido dando según las necesidades de apoyo electoral. No creo que sea tanto una cuestión de ignorancia histórica, que también, si no de la persecución de su único objetivo, conseguir el poder.

    Por cierto, nunca viene mal recordar el art. 155 de la Constitución, ese que da tanto miedo a Rajoy & Co:

    1.Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

    2.Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas

    Un saludo.

  2. Los nacionalismos secesionistas que es España hoy son, o sea, el catalán y el vasco, saben muy bien captar la debilidad de los gobiernos a los que, de momento, han de rendir cuentas.

    Hubo tiempos en la Historia, en los que los catalanes vivieron bajo la égida gala, que les hizo objeto de trato severísimo, devolviéndolos a los brazos de la madre patria, a cuyo abrigo han vivido larguísimos siglos, aunque a costa de pedir siempre más, haya sido. Muchos de ellos, descendientes de occitanos, gentes, entonces, de mal vivir, mal queridos por Francia y enviados por ella para repoblar aquella parte de Aragón, promovieron contra Felipe V , lo que bien pudiera llamarse -(“esctricto sensu” y a pesar de que esto podría ser discutible)- la primera guerra civil española.

    Pero esta gente, la catalana, siempre supo plegarse al dictado de su pura conveniencia económica.

    A uno le podría caber preguntarse por qué gente que por tradición secular, ha tenido por bandera su conveniencia económica, hoy permite un tipo de nacionalismo que les está llevando a la ruina. La respuesta a esta cuestión, aunque profunda es clara y estriba “grosso modo” en la identificación de un ideario nacionalista , con el interés particular de una casta que, dueña de los medios de comunicación, de la educación y de la LENGUA, ha logrado amasar fortunas inmensas so pretexto de hacerse pasar por los adalides de arraigados sentimientos nacionales (factor cuasi religioso y que ha calado más en la población de aluvión, con problemas identitarios, que en los propios catalanes -pero ése sería otro debate-) y todo ello a expensas del resto de los españoles, que manera sufrida venimos soportando el envite a lo largo de los siglos.

    Es muy llamativo que la gente no se haya dado cuenta, todavía hoy, de que detrás de la política, anda siempre el dinero, o lo que sería aún peor: que habiéndosela dado, prefiera este estado de cosas, en el que la corrupción, campa a sus anchas, sobre todo en sociedades de corte totalitario, como las nacionalistas lo son. La cosa debiera estar en preguntarnos: ¿el dinero de quién, es que el realmente está en juego?.

    Por lo que a los vascos respecta, ( gente, en general, más honrada en la gestión de sus cosas, aunque comparten con los catalanes gran parte de su estrategia secesionista), cabría preguntarles por qué cuotas de participación democrática les ha permitido la sociedad francesa en sus órganos de representación y decisión, en sus pretendidos territorios vasco-fraceses o Iparralde, como a ellos les gusta llamarlos. Pregntémosles por cuántos senadores, congresistas, alcaldes y concejales, les ha permitido situar Francia en sus instituciones.

    Hoy ya es tarde, el daño está hecho y es irreversible. España está rota y no intención de recomponerla.

    Nunca hicieron falta leyes nuevas, sino una voluntad de aplicar las que hay, que ha brillado por su ausencia, en éste y en otros asuntos de calado profundo. Como yo digo: “Dura lex, sed lex, urbi et orbe”.

    Esta época de la Historia de España, es tan sumamente vergonzosa, que quizás no se escriba nada serio sobre ella, pero del grave daño que el gran capital y una clase política y dirigente completamente corrompidas y desmadradas, están infligiendo a la sociedad española, quedarán profundas cicatrices, para largo.

    • Quisiera permitirme un ruego que de ser posible y no muy costoso, quizás gente que como yo repasamos lo escrito mil veces, pero mucho después de haberlo escrito y lo retocamos y corregimos, agradeceríamos mucho y es la posibilidad de volver a entrar en nuestros textos y tener esa posibilidad de corregirlos, o en su caso enriquecerlos. De esta manera, ahora que he vuelto a leer lo que escribí esta tarde, podría poner “stricto sensu” en lugar de “estricto sensu”. De nuevo gracias y perdón por las molestias.

  3. Hay una diferencia notable entre el nacionalismo vasco y el catalán y es que los catalanes siempre tuvieron aunque no fueran estado, un Derecho Püblico propio, con instituciones organizadas. Por ello sus intentos secesionistas tienen mucha antigüedad y la guerra del XVII lo testifica. En cambio, en el caso vasco, no existe ninguna organización jurídico-política, ni siquiera embrionaria, que legitime la construcción estatal vasca. Precisamente por ello el nacionalismo vasco apela a Navarra, que, en efecto, fue reino y por ello los intentos de acoplar Pais Vasco y Navarra derivan, precisamente, de esta penuria, de esta inexistencia, de un Derecho Püblico vasco.

  4. Sinceramente, usted le está dando al conflicto catalán, unas dimensiones culturales, jurídicas, históricas y hasta territoriales, que ni se les han pasado por la cabeza a los dirigentes de esa absurdidad llamada independentismo, ni los seguidores de la misma absurdidad.

    El problema se llama quiebra económica para unos, los promotores, ansia de poder para los compañeros de los primeros y para otros, los conversos, es decir el magma, que por cierto no llega a los dos millones, fanatismo. Así de simple, un fanatismo descontrolado, sin argumentos, sin ética, sin razones, sin responsabilidad, sin análisis, sin preguntas, sin pedir respuestas, fanatismo puro y duro, sin la sombra más liviana del seny catalán.

    No busquemos razonamientos, dónde no van a escuchar, no busquemos justificaciones, dónde no las tienen, si acaso, pidamos al gobierno del señor Rajoy que deje de llenar de odio la panza de los que solo necesitan una justificación por nimia que sea.

    Yo me niego a darles más créditos, argumentando con historia, con razones culturales y con antropologías, que ni entienden, ni quieren conocer y tienen capacidad, sencilla y llanamente, este pueblo, que es capaz de retirarle el saludo al amigo de toda la vida por discrepar, que tiene amordazados a cuatro millones de seres, castellano parlantes, que te excomulga de reuniones sociales, por levantar la voz y decir basta, que te desprecia si osas hablar en castellano… Es fanatismo señor Conde, fanatismo fascista que no entiende de diálogos, de solidaridad, de sentimientos de ser y pertenecer.

    Mi preocupación en estos momentos es que pasará cuando salga el no, las encuestas, están dando cuatro puntos por encima al no, hay cuatro millones de amordazados con derecho a voto, que pasará si sale el no? El señor Mas y sus secuaces, más los fanáticos, lo aceptaran de manera democrática y cívica? Eso si me preocupa, me preocupa mucho el pucherazo, el descontrol y lo que venga después, porque si ahora hay caza de brujas…

  5. En circunstancias adversas, el ser humano obra de diferentes maneras. Hay quien acude a la religión. Hay quien focaliza sus problemas en un agente externo, haciéndolo culpable de sus males.
    No es casualidad que durante los últimos años, en los que tan mal lo ha pasado –lo está pasando- tanta gente, hayan surgido todos estos movimientos que, en esencia, con más o menos razón (esto no viene al caso en el tema que nos ocupa) culpan al gobierno, al sistema, a la casta, a los bancos, a los ricos, a España, a Europa, a la Iglesia o a Dios de los males del pueblo. Siempre fue así. No recuerdo quién dijo aquello de que cuando los gobiernos son austeros las sociedades son prósperas. Creo que alteró el orden de causa y efecto: cuando las sociedades son prósperas los gobiernos pueden permitirse ser austeros, o los que les de la real gana, porque la gente está “contenta”.
    Esa religión que es para muchos el Independentismo no es más que el último recurso de miles de personas desesperadas. En Madrid acampaban en Sol o rodeaban en Congreso, o marchaban por la dignidad, cosa que algún día me explicarán cómo se hace. En Cataluña piden la independencia porque realmente creen que eso, de alguna manera, solucionará sus problemas.
    Nunca he entendido ni compartido el sentimiento patriótico, de modo que tampoco puedo entender el nacionalista. Me lo han intentado explicar y ha sido en balde. Sinceramente, me importa poquísimo con quién compartir nacionalidad. No creo que esa etiqueta vaya a cambiar nada; Fulano de tal es español, o es catalán, o es francés, o gallego o portugués, ¿qué más da? ¿En serio se van a sentir mejor por poder colgarse la etiqueta de catalanes?
    ¿Cuál es el interés real del Independentismo? A mí que no me vengan con pamplinas acerca del sentimiento nacionalista, no me las creo. Y el que se las cree está siendo, sin duda, utilizado por personas oportunistas que sí ganarán algo con este proceso. Pero esos intereses están lejos del hombre de a pie, estoy seguro.
    Con la famosa pitada al Himno de aquel partido de fútbol pensé que, ni entendía que unos se ofendieran tanto con la cancioncilla como para reventar los tímpanos del personal con pitidos y silbidos, ni entendía que a los otros les pareciera casi una agresión digna de meter en la cárcel a alguno.

  6. La verdad que el independentismo no es una religión sino es convertida en la misma por una serie de “seres humanos”, la historia nos sirve de ejemplo de intento parecidos, incluso no hace ni 100 años lo intentaron en el centro de Europa, insisto nada nuevo que no sepamos.
    El problema es mucho más profundo, es el uso de la educación, no solo en el caso anterior, sino en términos generales. Llevo insistiendo pero que derecho “divino” le han dado a las generaciones anteriores (ancianos) y actuales (a partir de 50 hacia adelante) hacer lo que están haciendo a los hijos y nietos, es el verdadero problema, hoy soy partidiario de entrar en un verdadero conflicto contra estas generaciones, causantes de todos los males presente y futuro, hay que echarlos de una forma u otra sino arrasaran con todos. Lo demás simplemente, ya que estamos en un reino, simplemente bufones y juglares para divertir a la corte.

  7. Buenos días.
    Creo que la proposición de ley para reformar el Tribunal Constitucional es quizás la decisión más eficaz para neutralizar el partisanismo catalán.
    El Partido Popular ha optado por Kelsen (Tribunal Constitucional) en vez de por Carl Schmitt (artículo 155 de la Constitución) y creo que han acertado.
    Lo explico con más detalle aquí: http://elunicoparaisoeselfiscal.blogspot.com.es/2015/09/kelsen-en-el-congreso-de-los-diputados.html
    Un cordial saludo y muchas gracias.

  8. Francisco J.
    en said:

    Ya vimos en otro momento la explicación de D. Mario Conde al señor Alfredo Bosch sobre la imposible existencia de una nación catalana. La historia de España es merecedora de ser conocida. Claro está, ellos no solo la desconocen, sino que intentan politizarla. Lo que parecen desconocer es que no pueden cambiarla, al menos lo acontecido hasta ahora.

    España no puede robar a una parte crucial de su estado. Si España no financiara a Cataluña con miles de millones de euros anuales, en Cataluña prácticamente no habría liquidez alguna. Estamos en una situación complicada. Unas preguntas sencillas y muy muy simples a modo de reflexión : ¿ Por qué el Senado en este caso no toma/ ha tomado medidas para obligar al cumplimiento forzoso de las obligaciones necesarias para la protección del interés general, conforme al artículo 155 de la Constitución Española? ¿ Existe falta de valor por parte del Gobierno de Rajoy ? ¿ Existen intereses que desconozcamos?

    Un saludo a todos

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