Vamos hacia una justicia de mujeres ¿Y hacia una pérdida de masculinidad?

Captura de pantalla 2015-10-09 a las 6.22.36Tradicionalmente a la Justicia se la ha representado con una figura de mujer. Con los ojos vendados, balanza en mano, espada en la otra, pero mujer. Ya sabemos que los ojos vendados significan que la Justicia es “ciega” a influencias exógenas, que solo mira el Derecho. La balanza, que actúa ecuánimemente y la espada, que castiga a quien declara culpable. La descripción es muy poética, sin duda, pero el contraste con la realidad española, con el estado de nuestra ”Justicia”, es tan radical como lacerante. No vamos a descubrir ahora que la independencia judicial y la separación de poderes son en España en gran medida una broma de mal gusto. Simplemente constatar que entre la imagen simbólica de la Justicia y la realidad vivida cada día, existe un abismo insondable creado por el Poder y consentido por sus súbditos.
Pero ahora no trato de eso sino de algo mas interesante: la Justicia, representada por una mujer, ha sido desde siempre “cosa de hombres”. Tanto lo jueces como los fiscales y los abogados eran individuos del género masculino. Los varones dominaban los estrados de letrados y las posiciones de juzgadores y acusadores públicos. Pues bien, esta situación está cambiando de modo dramático.
Hace unos días, acudiendo a cenar a un conocido restaurante madrileño que frecuento con asiduidad desde hace muchos años, contemplé una reunión de mujeres jóvenes que charlaban frente a la puerta de acceso al local. Era verano y la terraza funcionaba, lo que indicaba que ese grupo de mujeres reservó una mesa en esa parte abierta del lugar. Pues bien, me enteré de quiénes eran y la respuesta me dejó un tanto asombrado: fiscales de la Comunidad de Madrid. Abrumadora mayoría de mujeres.

Hace unos días, charlando con un juez amigo, residente en Canarias, le pregunté por los datos mujeres/hombres en la carrera judicial. Me indicó su opinión de considerar a las primeras como claramente mayoritarias. Pero buscó en sus archivos y al cabo de unos días me dio el dato correcto: “según las últimas estadísticas del CGPJ la mayoría de integrantes de la carrera judicial entre 26 y 40 años son mujeres (en concreto 925 mujeres y 524 hombres).” Es decir, en esas edades las mujeres doblan a los hombres. Y como hablamos de personas jóvenes, está claro que vamos a tener en los próximo veinte años una “justifica de mujeres”. Y, a mayor abundamiento, si atendemos a la composición de género en las oposiciones que se convocan y en las listas de aprobados, la cosa es clara como el agua: la “justicia de mujeres” ha llegado a España para quedarse por muchos años.

Bueno, ¿y eso implica algo en términos de consecuencias prácticas?. Pues no lo se, pero es pronto para decidirlo. Sucede que no se trata de un caso aislado, sino que la mujer está ocupando cada día mas posiciones de poder en la estructura social española. Me refiero a la vida económica, política, literaria, institucional…A diario contemplamos para puestos ejecutivos de grandes empresas en la condición de finanzas, personal, comercial, estrategia, a ejemplares del género femenino. No es que el hombre haya perdido ese cuasi monopolio del que disfrutaba, sino que está siendo relegado a un segundo plano.
Ya se que muchos dirán que exagero y que algunas mujeres pueden poner el grito en el cielo afirmando que estamos lejos de la igualdad. Pero con gritos o sin ellos, la constatación es que la sociedad española camina con pasos firmes a una estructura de poder económico/político/financiero/social en manos mayoritariamente de mujeres.

Vaya por delante que me parece mejor que bien. Por cierto, que fui, en 1987, el primero en nombrar a una mujer —Paulina Beato— consejera de Banesto, algo realmente insólito en aquellos días. Y obviamente no lo hice por estética, ni por eso de “igualar cuantitativamente”, sino porque se trataba de una persona altamente competente y que podría aportar, como asi fue, mucho en la vida del banco.
¿Qué ha sucedido? Pues que el hombre se creyó, por inercia de siglos, que nacía con el derecho a ocupar, por el mero hecho de la varonía, los puestos claves de la sociedad. La regla de la preferencia del varón en el orden sucesorio es buena prueba de ello. Pero al margen de herencias y transmisiones hereditarias, los puestos decisivos en el seno de una sociedad se reservaban para varones. La mujer, consciente de su valía, no tenía mas opción que resignarse. Pero los tiempos han cambiado. La mujer ha peleado por su independencia y por el derecho a gestionar áreas sociales con igual derecho al hombre. Y ha luchado con fuerza por ello. Y lo ha conseguido en buena medida y lo incrementará.

Ayer al mediodía almorzaba con una psicóloga experimentada. Comentamos este asunto. Me dijo que de las tres facetas de la inteligencia, la intelectual, la emocional y la social, la mujer supera al hombre en las dos últimas. Yo creo que incluso en términos generales hasta en la primera. Creo que la mujer es mas pragmática, menos vanidosa, mas concreta y con mayor capacidad de concentración en sus tareas. Por supuesto que caben excepciones, pero es lo que veo a diario.

¿Y no afecta todo este proceso a la masculinidad? Pues creo que si. Creo que el hombre no acaba de entender su nuevo papel en este contexto actual. Y me da la sensación de que se acerca la mujer…Se pierde cierta diferenciación entre sexos. Y eso está generando un nuevo modelo de relaciones matrimoniales, sexuales, sociales..Pero, en fin, esto es materia de otro artículo. Las diferencias de edad entre hombre y mujer en muchas parejas actuales, ¿tienen algo que ver con lo que digo? Este es —como digo— asunto para otro artículo a ser tratado con profundidad.

De momento digamos que tenemos a la mujer con un nuevo papel preponderante en la vida social en sentido amplio y que, en lo concreto, vamos a tener en los próximos años una justicia de mujeres. Algunos dirán: “pues que nos coja confesados”. Yo no: Yo creo que, entre otras cosas, la mujer es mucho mas difícil que corromper que el hombre. Y eso, visto lo visto, es un activo impagable. El tiempo dirá quien tiene razón

54 comentarios en “Vamos hacia una justicia de mujeres ¿Y hacia una pérdida de masculinidad?

  1. Juan Armas
    en said:

    Tema preñado de prejuicios. Como comentas, se solventan la mayoría estableciendo la distinción no por su sexo sino por las personas: personas dotadas intelectualmente, empáticas con su entorno, efectivas en su labor etc.

    La mujer tiene más hambre de superación y generalmente mayor visión. Pero fuera de lo laboral y social, nos encontramos con este proceso de unisexualidad, donde la mujer va perdiendo cotas de feminidad y el hombre ha caído en su masculinidad. Se busca en todo caso el reino de la cantidad y en él, aunque es necesaria la sexualidad –por aquello de procreas y esas cosas-, se pretende conseguir el ser humano unisexado, uniformado, sin más matices que los propios que contribuyan su rol de trabajador, consumidor y votante cada cuatro años.

    Otra cosa bien distinta, más grave y complicada de abordar es la necesaria delegación de madre que ha de realizar la mujer ante el mayor esclavo que nos impone esta sociedad: el tiempo.

    • bttberttice
      en said:

      Jajja «… y esas cosas» tan importantes, ¿no?.

      Tenía una amiga hace mucho tiempo, teniamos veintitantos que tenía la teoría de que en el futuro hombres y mujeres se relacionarían de forma sexual indistintamente con hombre o con mujer, ya veo que queda menos para eso, aunque algunos se alarmen…

      Para mi la Justicia actual es masculina. Toda mujer que acceda como trabajador/trabajadora a cualquier plano de la justicia como trabajador/a desempeña un papel masculino. Otra cosa es que la mujer cree a partir de ahí otro camino de justicia, entonces sí.
      Saludos

      • Juan Armas
        en said:

        Bueno, mientras en esa bisexualidad evolutiva que teoriza tu amiga se mantenga la proporción de coitos hombre mujer con deseos de procrear, no creo que haya motivo de alarma; forma parte de la libertad sexual de cada uno. Creo como tú que la sociedad en sí está diseñada y concebida por la mentalidad masculina, y todo logro de la mujer en este camino -aun justo, valorado y necesario en este tipo de civilización que hemos conformado-, ha supuesto en gran medida un amoldamiento y una sumisión a «nuestro» rol masculino de ciudadano autosuficiente pero «esclavo» de su trabajo. La sociedad ha sabido vendernos esta entrega de nuestro tiempo, nuestro esfuerzo y a veces nuestra dignidad, como si en sí mismo constituyera un logro; y lo es, dentro de sus reglas.

        Hombre y mujeres han perdido en este supuesto desarrollo. Quizás todo se reduzca al cambio de una sílaba, que en parte distingue la voz del hombre y la mujer como seres humanos que alternan ambas tendencias: pasar del competir, al compartir. Del miedo al «amor».

  2. Claudio
    en said:

    Y ¿acaso cambiaría este adanismo hagiográfico por un futuro «evismo»? Al margen del estilo adanista del Blogger, Claudio detesta el pansexualismo decadente que ya permea y empapa la enferma sociedad española. Y no ve un problema en que las presidencias de los bancos y las compañías IBEX las ocuparan mujeres. Entre otros motivos, porque éstas no suelen pasar de la sisa y/o la cleptomanía; no como aquéllos y éstos.

  3. druizgar
    en said:

    Buenos día a todos,
    la respuesta a la pregunta del artículo es claramente un SÍ. El hecho de que las mujeres dupliquen a los hombre en número lo dice todo, como por otra parte está pasando en numerosas carreras universitarias. Pero no sólo la justicia será cosa de mujeres por la cantidad, si no también por la calidad, entendiendo calidad como distinción. Los hombre y las mujeres somos distintos, y por tanto esa distinción se verá plasmada irremediablemente en el funcionamiento de la justicia. La bondad o la maldad del hecho la comprobaremos con el tiempo, aunque a priori, debe ser bueno.
    La participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida me parece excelente, no obstante ésto no debe confundirse con la clara agenda feminista radical que algunos quieren imponer, que me parece profundamente dañina para la sociedad, y que se está introduciendo en nuestras vidas de forma silenciosa y alarmante. Quizás este otro debate sea motivo de un nuevo artículo.

    Un saludo.

  4. chorima
    en said:

    Ne ha gustado mucho el artículo, y no precisamente porque soy mujer que desarrollo un puesto de trabajo de responsabilidad. Gracias al esfuerzo realizado por las mujeres, hoy en día no hay diferencia entre la preparación de hombres y mujeres. Aunque existen excepciones, lo que debe de contar a la hora de elegir a alguien para un puesto de trabajo, sea cual sea, lo que debe de contar es la valía e idoneidad de la persona, sin que tenga que ver en nada el género al que pertenece. La persona que aprueba una oposición del calibre de judicaturas, abogado del estado, notario, etc, no se le pide en nungón sitio el género al que pertenece. Referente a que las mujeres. Referente a que las mujeres somos mas difíciles de corromper……. de todo hay en la viña del Señor. Los hombres tienen unas características y la mujeres otras, ambas válidas para desarrollar determinados puestos de trabajo. Haber cuándo todo esto nos lleva a una mujer presidenta del gobierno que valga para dirigir con acierto los destinos de este nuestro país. !! Nos lo merecemos y seguro que lo demostraremos !!

    • bttberttice
      en said:

      Las mujeres a veces en cargos importantes desarrollan actitudes demasiado masculinas, mas inclúso que los propios hombres, es una actitud de venganza que se identifica con el feminismo pero que no tiene porqué.

      Las mujeres pueden acceder a puestos de responsabilidad por su valía pero también porque les han dado oportunidades, es el 50% del camino para llegar a ello. No seamos más papistas que el papa.

  5. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Yo, con el debido respeto e incluso desde el acuerdo con cuanto a favor de la mujer, aquí se dice, me permitiré dejar unas preguntas en el aire, con la sola intención de que se me ilumine e instruya al respecto. Estuve acostumbrado a trabajar con mujeres durante varios años en el entorno de una gran multinacional y más tarde dirigí un equipo de nueve personas del que casi todas eran mujeres, es decir: en el ámbito de lo puramente laboral, las he obedecido y las he ordenado, o sea, como en el resto de los ámbitos de la vida, le habrá pasado a la mayoría de nosotros y viceversa, supongo.

    ¿Merece la pena la dejación ( y el abandono de aspectos muy personales e inherentes a su condición de tal, o de una eventual maternidad), que la mujer ha hecho, para poder asumir, con todo mérito, los lugares de pre-eminencia que hoy empieza a ocupar en la sociedad?.

    ¿Existe sólo una feminización del hombre ante el protagonismo y la pujanza cobrados por la mujer, o también por parte de ésta empieza a acusarse una masculinización, cuando accede a puestos de responsabilidad ejecutiva?.

    Ruego se enfoque el asunto desde una doble perspectiva, por un lado la personal y por otro, la social.

    ¿Deberían cambiar más las estructuras socio-laborales, para favorecer y facilitar aún más la integración de la mujer en las altas responsabilidades, que demuestran ser capaces de gestionar, mejor incluso que los hombres?.

    Muchas gracias, por anticipado a todos y un saludo cordial.

    • bttberttice
      en said:

      Bastaría con que el conocimiento en cualquier plano adoptase formas femeninas y masculinas.

      ¿Que el hombre se está feminizando? Sí. Un dato tonto: las mujeres cada vez son más altas, los hombres más bajos… Para coger frutos de los árboles po ejemplo está bien, pero es que para imponerse también, es algo psicológico… los hombres cada vez más flojos… el machismo no está de moda.

  6. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Espero que el blogger, no se enfade conmigo por pensar que intento suplantarle en sus labores de moderador del debate. Nada más lejos de mi intención.

    Sí así lo estimara, un solo toque, bastaría para no salirme de los cauces, hasta ahora por todos observados. Aprovecho para disculparme por haber hecho (un pra de debates atrás) preguntas personales a cerca de algunos problemillas informáticos que me preocupaban, convirtiendo esto más en un chat, que respetando lo que en realidad es y soy el primero que quiere que siga siendo: un blog, con un blog-master.

    Mis respetos, Mario.

    • Quinta Esencia
      en said:

      Sinceramente, Angel, si lo que se pretende es una estructura estática e impersonal, en que cada participante suelte su particular opinión -por estupida que sea-, sobre un tema que le es impuesto, la respuesta sería «apaga y vamonos», porque es el debate precisamente lo que enriquece una bitácora.

      Por ello -con toda mi mala idea aunque en primera persona- voy a hablar sobre la personalidad de Schopenhauer (que como nos diría Claudio, se pronuncia “chekspir”, con música de la Pantoja) de quien es imposible que olvidemos su faceta de profundo misógino que le acompañó durante toda su vida, llegando a escribir frases como: “Las mujeres son objetos de cabellos largos e ideas cortas” o “Las mujeres son el segundo sexo, inferior al masculino en todo respecto. Uno debe perdonar sus debilidades pero rendirles homenaje es totalmente ridículo y nos degrada ante sus ojos.”.

      Quizás, esta última cita tenga algo que ver con cierta anécdota en la que Schopenhauer, a sus 43 años, se enamoró, por sexta vez, de una joven de 17 años a la que acababa de conocer, Flora Weib. De esta forma, el filósofo, pidiéndole matrimonio durante un paseo en barca, optó por obsequiar a la joven con un racimo de uvas recién cogido. La joven, asqueada por la sola idea de que lo había tocado el viejo Schopenhauer, decidió deslizar el racimo al agua disimuladamente.

      Su madre tampoco ayudó demasiado al filósofo respecto a su opinión sobre las mujeres. Y es que, tras la muerte de su padre, su madre, escritora poco virtuosa, se mudó a Weimar con su amante Friedrich Müller von Gerstenbergk. Schopenhauer que jamás le perdonó el haber descuidado de su padre enfermo, llegó a escribir: “Mi señora madre organizaba tertulias mientras él se consumía en su soledad, y ella se divertía mientras él soportaba amargos tormentos. ¡Hete aquí el amor de las mujeres!”.

      Con tales anécdotas, así como otros fracasos sentimentales durante su vida, no es de extrañar su odio hacia las mujeres. Pero Schopenhauer no solo era un misógino, también era egoísta, insolente y hasta tenía mal humor. Tanto era esto último que un día Schopenhauer, que odiaba el ruido -incluso llegó escribir un particular ensayo sobre el tema-, hallándose una vecina suya, Caroline Marquet, hablando con otra en la escalera de su casa, les exigió que se fuesen. Esta primera, negándose a tales exigencias comenzó a discutir con el viejo filósofo, lo que propició que Schopenhauer, irascible como era, la tirara, literalmente, por las escaleras, terminando todo en una serie de juicios en los que Schopenhauer perdió y acabó indemnizando a la mujer con una paga vitalicia por las lesiones sufridas. A la muerte de su vecina, veinte años después, Schopenhauer escribió dísticamente «obit anus, abit onus» (“muerta la vieja, se acabó la carga”).

      Y es que su malévolo e inteligente sentido del humor acompañó al pensador desde sus críticas a Hegel sobre el que escribió: “Si se quiere embrutecer adrede a un joven y hacerle incapaz de toda idea, no hay medio más eficaz que el asiduo estudio de las obras de Hegel, por esa monstruosa acumulación de palabras que chocan y se contradicen(…) Si alguna vez un preceptor temiera que su pupilo se hiciera demasiado listo para sus planes, podría evitar esa desgracia con el estudio asiduo de la filosofía de Hegel”.

      Hasta las más crueles comparaciones del hombre con los animales en los que afirmaba que “Las otras partes del mundo tienen monos. Europa tiene franceses. Esto nos compensa” o aquello otro de “¿Cómo soportaríamos el infinito disimulo, la falsedad y malicia de los hombres si no hubiese perros en cuya cara honesta podemos mirar sin desconfianza?”.

      Sin duda, el filósofo era esa clase de persona que nadie querría tener como vecino. Sin embargo, más allá de sus extravagancias y manías, Schopenhauer, heredero del idealismo alemán y lejos de ser un pesimista nihilista, dio a luz a una fértil obra cuya influencia aun impregna muchísimas de las más grandes y bellas obras de la humanidad. De esas que sólo leen los que hablan de sí mismos en tercera persona en una curiosa mixomatosis sintáctica.

      • Ángel Giménez Porto
        en said:

        Estoy de acuerdo en que lo que enriquece y aviva el debate, lo es todo, digresiones y preguntas incluidas, pero en fin, era una cuestión de mera cortesía hacia quien modera ésta, como la tú la llamas bitácora.

        Yo, no me considero un hombre sabio que siempre sabe lo que tiene que hacer y lo hace, no importándole sus consecuencias y por eso, aunque siempre haga al final lo que a mí me parezca, me gusta pedir opinión, incluso consejo de quienes me parecen capaces y solventes desde un punto de vista intelectual, por ello trato de ser humilde y respetuoso. No tengo madera para identificarme con los oráculos de la sabiduría y cometo errores, de los que intento aprender.

        Sí que intento ser solícito con quien de mí pueda buscar opinión y consejo y no disfrazo con sabiduría suficiente mi cobardía, achacándosela a quien de mí las busca.

        Hay personas con un discurso lógico espontáneo potentísimo, hay personas con cabeza privilegiada, capaces de una dialéctica devastadora, pero de una más que dudosa utilidad y eso les convierte en poco menos que nada.

        Rechazar con elusivas suficientes algo por lo que se mostró previo interés, no es elegante, ni educado y por eso trato de ser más educado de lo que se ha sido conmigo.

        Me dirás mi querido Quinta y….¿ qué coño tiene que ver esto conmigo?, y yo te responderé NADA, «stricto senso» (espero haber dado con el ablativo correcto), tan solo uso la situación como pretexto para, como alguien hiciera en su momento, lanzar al éter un mensaje que alguien supongo que captará. (Me parezco a José Mota).

        De todas formas y aparte cualquier otro tipo de consideraciónes: Mezclar la mayéutica socrática con los enigmas y la críptica sabiduría orientalista, si tiene, a mayor abundancia y por soporte un ego desmedido, da como resultado………, lo que da como resultado.

        Un saludo cordial a todos y otro en especial para ti, amigo Quinta.

    • bttberttice
      en said:

      Voto por el diálogo, por el respeto, por aclarar los malos entendidos, por no ser tan susceptibles, por vuestra cultura de la que aprendo y por la amistad… Pero lo desagradable forma también parte de la vida, y la ironía también…
      Saludos

  7. He estado dudando muy mucho en escribir sobre este asunto, no porque vaya más estresada que el correcaminos, que también, sino por el artículo en sí. Volver a la carga de más de lo mismo, después de llevar media vida luchando, reivindicando, demostrando cada puñetero día que soy muy una de las mejores, cansa, aburre y resulta estéril.

    Solo un dato para centrar el tema, en 2014 la población española era de 46.439.864 de personas de las cuales, 22.820.775 eran hombres y 23.619.089 mujeres, y si le añadimos que el porcentaje en las universidades españolas es infinitamente superior el femenino, es obvio de toda obviedad que en todos los estamentos el porcentaje vaya a nuestro favor.

    Dicho lo cual, me dan igual los psicólogos y sus estereotipados conceptos que en nada ayudan a la igualdad real, las mujeres no son ni más inteligentes, ni mas empáticas, ni más sensibles, ni mas organizadas, ni mas responsables que los hombres, son seres humanos, punto pelota, unos tendrán más de unas cosas y otros mas de otras, el resto son ganas de buscar diferencias donde aparte de las puramente físicas, no existen.

    Hablamos de profesionales y las bases de esos profesionales, son sus conocimientos, conocimientos que, que yo recuerde siempre han sido impartidos del mismo modo para todos los estudiantes en las facultades, no recuerdo que jamás en las mismas hayan existido libros de hombres y libros para las inteligencias emocionales de las mujeres, eran los mismos, las mismas fuentes, las mismas cátedras, por lo tanto no existe una medicina femenina, o una justicia femenina o una enseñanza femenina o una investigación femenina.

    Que ahora nos sorprendamos que la presencia femenina este en todos los ámbitos de la sociedad, pues no deja de ser un poco pueril, por ser educada, pues la población no solo ha crecido sino que las mujeres han dejado de dedicarse a sus labores, a ser esposas y madres y buenas anfitrionas, como han venido haciendo desde hace siglos, y desde hace muchas décadas, las nietas de nuestras abuelas, las biznietas de aquellas mujeres, quieren tener voz, opinión, voto y decisión en el mundo, en la política, en la educación, en sus destinos y en sus vidas, y no solo eso, sino que además, quieren ser parte y arte del mundo que dejen para sus hijos y nietos, pero no como féminas, sino como seres humanos comprometidos con el mundo donde viven.

    Pero por favor, a lo obvio, no tratemos de darle una excepcionalidad que no la tiene y desde luego no permitamos que sea una justificación para normalizar miedos, la masculinidad no se pierde porque una mujer nos haga la prueba de la próstata, la masculinidad se pierde por no saber amar, no saber respetar, no saber admirar y no saber compartir la vida con tu compañera en grado de igualdad, tenga la profesión que tenga.

      • Quinta Esencia
        en said:

        En lo que atañe a las mujeres y la justicia, que es lo que ahora interesa, sólo puedo narrar mi experiencia personal y ello en las distintas dos etapas en que he tenido el infortunio de topar con la justicia, amigo Sancho.

        En la primera -puramente masculina en su práctica totalidad- y en el ámbito de lo contencioso-administrativo, me tocaron dos juezas, una joven y guapísima; otra ya mayor y venerable. La experiencia no pudo ser mejor. No sólo me dieron la razón, sino que lo hicieron con la razón. Algo insólito.

        En la etapa de la “justicia femenina” que hoy vivimos su conocimiento me indica lo que ya sabíamos: que “justicia” y “española” son términos antagónicos, si no antinómicos. La “justicia española” en su total totalidad en una basura sin paliativos, la ejerzan hombres o mujeres; o “lgtb”s. La estupidez, la imbecilidad y la idiocia son ajenas a nuestra condición sexual.

        Quizás, por ello, fay y Angel me siguen dando una razón para «ser», porque «estar», lo que se dice «estar», escapa ya a mis posibilidades. Solo busco bondad e inteligencia; que no es poco.

    • De acuerdo contigo en que no es excepcional hoy día el tema que planteamos. Pero si me gustaría matizar un tema, un profesional no es solo los conocimientos que tiene , es como aplica esos conocimientos para el provecho de sus clientes y de el mismo obviamente. Y como esa aplicación es subjetiva está por lo tanto influenciada por todas las caracteristcas de la persona. Básicamente es donde podriamos ponernos a buscar diferencias que las hay. Y no digo que sean mejores o peores, simplemente que nuestras visiones particulares hombre / mujer son diferentes y por lo tanto cada uno tiene unos pros y unos cons para realizar determinades actividades el mix y la doble visión es lo que da fuerza a la sociedad y por supuesto hace al mundo mas interesante para vivir.

      La perdida de masculinidad empezo hace algunos siglos , no se si por influencia del calvinismo, el macho ‘guerrero pavo real’ paso a ser oscuro, gris y apesadumbrado, hoy la figura es mas compleja y en general estamos uniformizandonos demasiado, vemos como las mujers copian roles de macho y como los hombres copian roles de hembra pero algun recuerdo se ve a modo de jugetes caros de cuatro ruedas y cosas por el estilo.

      La gran ventaja es que hoy dia la persona puede elegir, sin libertad individual no podemos hablar de una verdadera sociedad.

    • bttberttice
      en said:

      Pregúntaselo a Virginia Woolf «Una habitación propia»… siento disentir, pero la mayoría de los libros están escritos por hombres, la mujer no pudo expresarse directamente hasta muy tarde. Su visión es distinta por mucho que nos parezca desigual, otra cosa es lo que hemos vivido generaciones posteriores a lo largo y ancho del mundo . Busca los libros escritos por mujeres en la edad media, o entre la cultura árabe… Empiezan en el renacimiento y son bastante desconocidas…
      https://www.aceprensa.com/articles/mujeres-escritoras-del-renacimiento-y-siglo-de-oro-espanol/

  8. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Querido Quinta: La bondad es la inteligencia en grado sumo. Cuando intuya que este debate toca a su fin te contaré, os contaré una historia, que pese a ser personal, creo que reviste interesantes caracteres de lo universal que cualquier cosa contada a otros, debe revestir a no ser que sin revestirlos, merezca la pena ser oída, por lo que es en sí misma y creo que ésta, lo es.

    También yo me debato entre las las dualidades de luces deslumbrantes y las más tenebrosas sombras, pero la vida, es una pulsión que pugna por perpetuarse hasta que se ve truncada y además es lo único que tenemos para nosotros y para aquellos por quienes podamos hacer algo y sé que piensas conmigo que, aunque muy de tarde en tarde, puede resultar maravillosa.

    Hablamos.

  9. Luis C.
    en said:

    Bueno, es una consecuencia lógica de la evolución del país, a parte que en mis tiempos de universidad siempre queríamos ir a la cafetería de económicas o derecho por aquello de que había mas mujeres. En cualquier caso la incorporación plena de la mujer en la vida profesional es bueno para todos, personalmente opino que la mujer media es mucho mas capaz que el hombre medio y eso se nota en cualquier trabajo.

    En las últimas vacaciones estuvimos unos días en el pueblo, un pueblo pequeño ( no aldea) de la costa oriental en la zona sur. En un momento dado habíamos unas 15 parejas tapeando y salio una conversación muy similar a esta en una de las esquinas de la mesa. Resumiendo: de las 15 mujeres, 13 tenían estudios universitarios, de los 15 hombres solo 3. De esas 13 mujeres con estudios, 10 trabajaban en lo suyo, de los 3 hombres 1 no trabajaba en lo suyo.

    La conclusión era mas o menos clara, los hombres se quedan trabajando en donde les toque, la obra, el invernadero o llevando la empresa familiar, las mujeres se van fuera a estudiar por que algo tienen que hacer y las familias se lo pueden permitir.

    Queda el difícil dilema de la vida familiar largamente delegada a su responsabilidad, toca en estos tiempos cambiar un poco ciertos hábitos y en los próximos años mas. Ahora estamos en ‘ los niños en la guarde’ , a modo de liberación / transición femenina y tendremos que volver a ‘ los niños en casa’ para supervisar su educación personalmente, no podemos permitir que nuestros hijos se críen en pseudogranjas infantiles. Está necesidad implicará cambios en los horarios y en los hábitos ya que obviamente la responsabilidades familiares han dejado de ser cosa de una única mujer.

    Mas adelante tendremos que ver los lobbies femeninos y su evolución , es evidente que surgirán de uno u otro modo.

  10. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Una de las personas que más huella dejó en mi infancia y primera juventud por su cariño y bondad, fue mi abuela paterna. Ella, fue una mujer adelantada a su tiempo y hermana de dos maestras, que aunque nunca ejercieron como tales, cursaron ambas la carrera entera de magisterio dejando la de música, también cursada en su totalidad, para su hermana mayor, mi abuela, quien en su juventud y hasta que se casó con mi abuelo, sí que dio clases de piano en su ciudad natal.

    Hija de una familia de clase media adinerada, se casó con mi abuelo, único hermano de su familia que no quiso estudiar, de los otros tres, dos fueron ingenieros agrónomos, el otro fue diplomático y la única chica, no recuerdo que estudió, pero también curso estudios superiores. Yo estoy a punto de cumplir cincuenta y nueve años, así que hagan cálculos de los tiempos a los que estoy haciendo referencia.

    Mi abuelo, como su padre lo fuera, fue un hombre de negocios que llegó a ser propietario de un próspero grupo de empresas en la Castilla más central, que por mor de algunas consecuencias colaterales de la guerra civil, llegó a tener relaciones muy directas con verdaderos magnates de la economía nacional e internacional y que nadie piense nada raro.

    Pero centrémonos en mi abuela, de la que me gustaría poder extraer dos lecciones de vida que poderles brindar. Era ella, una mujer coqueta donde las hubiera, siempre perfectamente peinada, arreglada y discretamente enjoyada, regalaba a todo el mundo que se le acercaba con una cercana atención, madre de séis hijos y abuela de casi cuarenta nietos, supo hacer que todos, sin excepción, la adoráramos y para todos y cada uno de nosotros, tenía algo especial con lo que obsequiarnos y esto podía ir desde una caricia, hasta la codiciada propinilla, que de vez en cuando, se dejaba caer. A mí, por ejemplo, cosa que ya le costaba mucho, en más de una ocasión me regaló con la interpretación al piano de una pieza de zarzuela, que fue su ejercicio de fin de carrera, por el que pese a las dificultades que le suponía en la digitación de su mano derecha, un meñique roto por causa de una caída cuando era niña, recibió, junto con la nota más alta, las felicitaciones del tribunal.

    Mi abuelo, hombre de los de entonces, recto, bueno y autoritario, sabía que en el reino de mi abuela no podía entrometerse y era para él un terreno vedado, en el que un NO de ella, era palabra sagrada e indiscutible, convertida de esta tan natural manera, en verdadera emperatriz de la familia y a pesar de algunas desgracias que el destino le tenía reservado, siempre supo ser su material cohesivo y siempre supo dirigir su hogar con mano tan firme como dulces eran sus maneras.

    Optimista, le gustaba disfrutar de la vida y no perdonaba su o sus dos copitas de Marie Brizard después de comer y cuando sabía que uno de sus hijos, al que le gustaba ir de vez en cuando a jugar a Biarritz, iba a ir por allí, le daba un dinerillo para que se lo jugara por ella. Ni que decir tiene que aquello le salía caro a mi tío, quien siempre le decía que le había tocado y ella hacía como que se lo creía, mostrando una ilusión cuasi infantil que solía transformarse en alguna propinilla extra para sus nietos, alguno de los cuales, no yo, habían sabido desarrollar un sexto sentido para intuir cuándo el rojo o el negro y el par o impar, estaban próximos a transfromarse en el deseado óbolo, haciendo entonces casual aparición por su casa, a efectos de su codiciada obtención.

    Sobrevivió a mi abuelo varios años desde una más que digna viudedad, durante la que ya apenas salió de su casa, pero desde su acogedora mesa camilla, aún tenía la capacidad de mover sus hilos de afectos y hacer que se presentaran ante ella el uno o la otra, por esto, por aquello, o porque sí.

    Para mí no supuso la más mínima sorpresa pues yo, uno de sus nietos favoritos, la conocía bien, pero para más de uno que se pasaron media vida pensando que mi abuela había sido una persona puessss, como diría yo……¿algo superficial quizás?, su muerte supuso toda una lección de inteligencia, elegancia y firme tacto para con uno y cada uno de sus hijos y nietos, a quienes leyó la cartilla con tanta firmeza como buen tino. A mí, tras pedirme que fuera menos díscolo con mis padres, me llamó atropella-platos y me puso mano izquierda sobre mi cabeza en señal de última despedida.

    Fue una mujer buena y generosa que, más que razonablemente feliz, repartió su felicidad a cuantos vivimos cerca de ella y les puedo jurar, que jamás se planteó si su vida, no se había realizado plenamente como mujer.

    Sé que es un error habitual, incluso entre gente inteligente, el de mirar con los ojos de una época, a otra diferente, el de juzgar desde los valores de un tiempo, otro tiempo distinto y sé que alguien, me puede decir que eran otros tiempos y es verdad, lo reconozco, pero la cuestión está en que también y esto es lo importante, eran otras gentes. No permito que se achaque a una nostalgia ñoña la seria valoración de según qué cosas. Como he dicho, tengo casi cincuenta y nueve años y estoy muy, pero que muy ocupado ( mucho más de lo que debiera por culpa de alguna gentuza que está en el poder), con mi día a día, casado tarde, tengo un hijo de dieciséis años al que adoro y que absorbe todos mis desvelos, con tan ajetreado presente, no me queda tiempo para el regodeo de una nostalgia morbosa y estéril.

    Sí, quisiera dejar constancia, sin embargo, de que los tiempos, o mejor expresado el signo de los tiempos, los imprimen las personas, sus gentes y ésa, es la clave real de la cuestión, creo yo. Aquéllas, fueron gentes mucho más auténticas, mucho más interesantes y protagonistas de sus propias vidas que las de hoy con todo su golpe de modernidad y muchas de ellas, nos dejaron un testimonio de sí mismas, que dudo mucho que cualquier ejecutivillo-a de tres al cuarto de los de hoy, sean capaces de legarnos.

    No sé si esto habrá pasado de ser un mero «in memoriam».

    Saludos cordiales a todos.

    • Quinta Esencia
      en said:

      Un texto precioso que tu Señora Abuela habra leido, con tanto orgullo como pudor, Alla Ariba donde otros angeles se ocuparan ahora de ella, en el gigantesco piano del cielo y le quitaran, discretamente, «Le Rouge et le Noir» para que no se contamine.

      Con esta familia, querido Angel, has tenido -y tienes en tu hijo- lo poco de bueno que este mundo nos ofrece. Yo, desgaciadamente, como Leon Felipe no tengo casa, ni silla, ni abuelo.

      Un muy cariñoso abrazo y un «enhorabuena» para tu hijo.

    • Leerte Ángel, me has transmitido tanto… Yo también provengo de una familia similar, la gran casa de mis abuelos, que era el reino indiscutible de mi abuela, aglutinaba a toda la familia, y no solo a la familia, sino a todo aquel que como decía mi abuela, llegara de la mano de Dios.

      Mi abuela era otro ser excepcional, cuando algún generalillo de mal recordar se llevo a mi abuelo como secretario, ella se quedo al frente de todo con sus cuatro hijos, la bisabuela y toda la gente que vivía en la casa, allí nunca falto nada, y se repartía de todo, comida, ropa, lo que fuese, y lo solicitara quien lo hiciera, fuese de un bando o de otro, no se hacían distinciones, eran años de desinrazon muy duros para todos, decía mi abuela.

      Con ella, aprendí desde hacer la mejor repostería a leer a los clásicos, mientras ella trajinaba intentando que memorizara como hacer untuoso el chocolate, me obligaba a leerle esas cosas que tanto la apasionaban, y que yo la mayoría de las veces ni entendía, — años después, más de una vez he dicho eso, de ese libro me lo sé de memoria…– eso decía que disciplinaba la fierecilla que llevaba dentro, pero no quería mujeres pusilánimes, mi abuela era la mayor negrera que he conocido nunca con los estudios, a nosotras, a las chicas nos presionaba más que a los chicos, suspender no era un mal trance que pasar en casa, que lo era, el peor era cuando se enteraba ella, entonces era duro de verdad, sus arengas eran infinitas, no terminaban nunca, te metía en la salita y prepárate porque la que estallaba era la mayor, podía estar horas intentando hacer comprender que el mundo era un depredador y que solo con una buena preparación podías doblegar a ese depredador.

      Es gracioso, ella quería que yo hubiera cursado derecho, yo en esa edad de la tontería pavonera que se cree más lista que nadie, dije medicina, por aquello de crear ambiente, al final ni lo uno ni lo otro, el aséptico, frio e insensible mundo de la economía.

      Aquellas mujeres fueron las que a su manera crearon unas bases para muchos de nosotros que nos han servido en la vida como guías, de manera instintiva hacemos el camino, pero en la mochila llevamos bases muy solidas.

      En mi anterior comentario quizá he podido sonar prepotente, no lo soy, en absoluto, pero es que cuando seguimos dirimiendo entre lo masculino y lo femenino, entre la voracidad de las féminas, o los estereotipos manidos que se repiten como mantras, me enervo, lo siento, yo quiero un mundo mejor, con seres humanos, justos, inteligentes, cultos, sensibles, honestos y decentes, quiero una justicia justa, que me ampare y me proteja con equidad de derechos y deberes, y me da igual si su señoría usa la talla 90 o se rasura cada mañana a navaja

      La maternidad es un maravilloso regalo de la vida a la mujer, pero la educación de los hijos, los cuidados, el amor, el cariño, el equilibrio emocional es responsabilidad compartida al 50% por ambos padres, decir a estas alturas de la vida que el mercado laboral ha sustraído a las mujeres del cuidado de los hijos es un ofensa intolerable, más cuando son muchas las mujeres las que con su trabajo aportan el único ingreso económico que sustenta a la familia.

      Hablemos de opciones, hablemos de poder tener unas ventajas sociales como en Suecia, Noruega, y entonces las mujeres podrán decidir si seguir con sus carreras profesionales o cuidar a sus familias. Porque aquí, en este bendito país, doy fe, de lo que cuesta llevar a los niños al cole, estar en las tutorías, ir al dentista, y chuparte una reunión de seis horas para firmar un contrato.

      Sinceramente, cuando llegas a casa a las miles, con la cartera llena de papeles para revisar todavía, o para adelantar trabajo en fin de semana, pensar que a lo mejor mi colega Paco, siente que su masculinidad se está perdiendo por el sumidero de la bañera, porque en el despacho somos diez contra seis… Con todo mi cariño para Paco…

      • Ángel Giménez Porto
        en said:

        Querida Morgan, es una verdadera pena que habiendo gente como tú, tengamos la porquería de sociedad que tenemos. Es un insulto que habiendo gente, a la que es un placer conocer y escuchar, tengamos que estar gobernados por semejante caterva de imbéciles a cuyos dictados, vivimos sometidos.

        Creo que somos una gran mayoría, quienes, en lo substancial, estamos totalmente de acuerdo, pero por alguna incomprensible razón, no somos capaces de imponer a esta gentuza unas normas de juego que les embriden y hagan saber a qué atenerse, si se salen de la norma. La substitución del concepto de administración por el de propiedad de lo público, se ha producido de manera tan irritante como sistemática en la clase política y esto, amén de otras muchas cosas más, ha generado un tipo de sociedad de una muy baja calidad en sus fundamentos y estructuras.

        Un abrazo.

        • Gracias Ángel, amigo, por tus palabras y por la consideración que traslucen. Tienes razón en que somos una gran mayoría los que estamos de acuerdo, y es cierto que estamos dispersos en nuestros propios mundos, aunque las inquietudes sean las mismas, yo estoy convencida que un día nos encontraremos y conseguiremos ese cambio, mientras tanto, es tan gratificante iros reconociéndoos y saber que estáis ahí… Muchos días el cansancio me puede tanto, que escribir con sensatez es un ejercicio dificilisimo para mi, pero leeros es un bálsamo, a ti, a mi queridisimo Quita, a los demás tertulianos… y cuando cierro pienso… Oye pues ya vamos siendo más de lo que parece… Y eso me hace sonreír.

          • Quinta Esencia
            en said:

            Fay, te he dicho tantas veces que eres un ser excepcional, que repetirlo una vez más sólo sería una repetitiva declaración de amor que hasta Angel consideraría impropia de este sesudo foro y pediría al Administrador disculpas por convertirlo en una «web» de contactos o, ya que hablas de «algún
            generalillo», en el consultoro de la señora Francis, tan en boga entónces.

            Yo lo sólo que se es que he encontrado aquí lo último que esperaba: dos amigos asombrosos que me han devuelto las ganas de seguir y mi fe en cierta humanidad que creía perdida en el amor que siento por los llamados «animales» -particularmente mis perros-, que, es un suponer, quizás nos condujeran al famoso «buen salvaje» roussoniano que, en estricta realidad, debió ser un neandethal con muy mala leche.

            En fin que nos hemos reunido unos curiosos tres mosqueteros: una mujer grande, un hombre bueno, y yo mismo que, como estoy como una cabra, debo ser el embajador del mundo animal. O del de los nuevos Tercios.

            En todo caso, el representante de la realidad de la España de hoy, ya lo tenemos. Como es un total y absoluto gilipollas, me pregunto si no será un oscuro nuncio de Rajoy travestido de Esperanza Aguirre, como amante secreta de Más. Porque lo que no es es el «Emperador del Paralelo».

            Besos y abrazos

  11. Bueno, ellos hiceron las cosas como mejor supieron y por lo que comentas les salio bien. A nosotros nos toca pelearlo y el mundo probablemente es pelín mas complicado. Al final en tus ultimos años lo único que te va a importat es si te vas sonriendo o si te vas amargado. El reto se queda aqui . .

  12. bttberttice
    en said:

    La representación de la justicia es una mujer y tiene los ojos tapados para evitar la subjetividad, pero es obvio que el ser humano es un sujeto y por tanto dotado de subjetividad, sino fuese así sería un mero objeto y está claro que no lo es, no hace falta explicarlo, por tanto, esa tradición de origen griego representada por el simbolísmo de una dama con los ojos tapados está totalmente obsoleta y necesita un cambio.

    El estudio de la subjetividad es posible.

    • Juan Armas
      en said:

      Dice el wiki que la Dama de la Justicia es «una personificación alegórica de la fuerza moral en los sistemas judiciales». Sin duda necesita un cambio para ser más fiel a la realidad institucional de nuestros días. Yo votaría por quitarle la venda. Saludos.

      • Quinta Esencia
        en said:

        Segismundo en “La Vida es Sueño”:

        ¿Qué ley, justicia o razón,

        negar a los hombres sabe

        privilegio tan suave,

        excepción tan principal,

        que Dios le ha dado a un cristal,

        a un pez, a un bruto y a un ave?

        • Quinta Esencia
          en said:

          Totalmente de acuerdo. Tienes TODA LA RAZÓN. Contrariamente a lo que dice bttberttice, no cabe una justicia «ad casum» o «ad personam».

          Lo que los CIUDADANOS debemos, no SABER, sino EXIGIR es que se aplique, con todas sus consecuencias, la interdicción a la arbitrariedad de los poderes públicos que está recogida en el Título Preliminar de nuestra Constitución, en el art 9 CE.

          La correlación entre el principio de legalidad y el de la interdicción a la arbitrariedad es absoluta, de modo -y es un ejemplo- que la irretroactividad de las leyes penales es parte integrante del principio de legalidad, ya que se tiene que partir siempre de la legalidad vigente en el momento de los hechos; puesto que es una garantía para los ciudadanos ya que les ofrece la seguridad jurídica; es decir, la protección como sujetos de derechos frente a eventuales condenas sorpresivas o frente a aumentos de pena ‘ex post facto’. Su función como garantía se da al permitirles adecuar sus comportamientos a los mandatos y prohibiciones legales, siendo el art. 9 CE un principio inspirador para todo el ordenamiento jurídico al estar regulado en el Título Preliminar de la Carta Magna.

          A su vez, el principio de seguridad jurídica recoge la necesidad de que los ciudadanos sepan a qué atenerse en cuanto atañe a qué consecuencias jurídicas van a tener sus actos.

          Ni vendas ni sujetivismos: la CONSTITUCION o al trullo, Señorías masculinas, femeninas o burr@s.

      • bttberttice
        en said:

        Es que no se trata precisamente de alguien que juzga. Estaba refiriendome a otro formato de justicia que ya existe en la práctica.Son modelos de procesos autocompositivos y no heterocompositivos. Formatos distintos, en los que puede haber alguien que juzga o no, pudiendo decidir los propios implicados en el conflicto. La empírica de la subjetividad se estudia a través de la Justicia Restaurativa y la Mediación Penal.

  13. bttberttice
    en said:

    PARA LOS PERDIDOS:

    Existen dos modelos de Justicia en la actualidad: El tradicional. Y el innovador. El tradicional es el que todos conoceis. El innovador, es aquel en el que los directamente afectados participan en la decisión final. Está permitido hablar, mostrar sentimientos, dialogar.. dentro del respeto, auxiliados por profesionales no sólo jurístas sino también criminólogos, psicólogos, trabajadores sociales, …

    • bttberttice
      en said:

      JUSTICIA TRADICIONAL cuya finalidad es CASTIGAR.
      justicia innovadora que tiene una finalidad RESTAURATIVA.

      Ambas coexisten. Son compatibles.

      «Incorporar la Mediación penal al Sistema jurídico obtiene su sentido en la medida en que facilita la aplicación del derecho penal, pretendiendo conjugar en ello un proceso de resolución del caso concreto a través de la participación más directa de los propios implicados en el conflicto y de otras ciencias sociales como la Criminología, Sociología, Psicología, Trabajo social, entre otras. No como tratamiento sino como procedimiento de resolución de forma integrada. Conjugamos para ello estas ciencias del conocimiento con el ordenamiento jurídico, el reconocimiento del procedimiento, sus garantías y elementos objetivos y subjetivos que obtengan de éste un procedimiento viable y eficiente para los sujetos y para el sistema penal.

      Fundamentaremos la necesidad de ésta alternativa de justicia en su propia historia y en la dogmática del Derecho, utilizando las legislaciones de nuestro entorno europeo, así como su vinculación con la política criminal y determinadas cualidades del conocimiento . Considerando el conocimiento no únicamente desde una perspectiva racional e incompleta, habida cuenta de que el Derecho penal se rige por una determinada lógica, nos encontramos con una parte de él desprovisto de medios científicos para abarcarlo y darle una comprensión dentro del contexto. Es importante tener en cuenta que el objeto central de la ciencia social del derecho es “la persona”, y por ser así, es incompleto observarla desde un punto de vista racional tradicional (derecho-dogma) y mucho más incompleto aún, observar sólo la experiencia de la norma (jurisprudencia), eludiendo en todo momento la existencia de una parte emocional no contemplada en Derecho. Marginalmente, podemos plantearnos, ¿Quién es el sujeto? ¿Cuál ha sido su vida? ¿Dónde nació? ¿Cuál ha sido su educación? ¿Qué oportunidades ha tenido?… empero nunca la respuesta a estas preguntas las proporciona el Derecho penal, y si en cambio, ciencias como la Criminología, y por ende, la sociología, la psicología. A través de estas se inicia un camino más amplio, menos angosto aunque más indefinido en su sistematización, y por el contrario, más definido en su individualización científica. En la mediación penal, se pretende, que esos factores marginales obtengan su protagonismo a través, en primer lugar y lo más importante, de la intervención de los propios implicados en el proceso con un acto de responsabilización, y por otro lado, la intervención de estas otras ciencias sin supremacía de ninguna de ellas, cerrando de ésta manera el círculo del conocimiento, integrando dichas ciencias en el proceso de la mediación en cualquiera de sus fases y en su aspecto relativo al tema que interesa, constituyendo de ésta forma una alternativa más completa al fenómeno del conflicto en su resolución.»

  14. bttberttice
    en said:

    Me canso del lenguaje paramilitar de los axiomas y principios, no os parece que debemos empezar a cambiar un poco la perspectiva, estudiamos derecho a golpe de memoria sin cuestionar nada, hasta que nos vamos a la práctica y nos encontramos con un panorama desolador, desequilibrado, hastiado… ¿No es hora de cambiar un poco el ángulo de visión?……………..

    • Quinta Esencia
      en said:

      bttberttice: ya sabemos que lo tuyo es la criminología. Lo que tú predicas es el modelo anglosajón donde los jueces dialogan con las partes y no sólo con el Fiscal. De hecho, ello ya forma parte del «ius commune» de la Unión. También se da en algunos países del «droit civil» donde existe la institución del jurado. Ello no es «subjetivizar» las causas sino elevar al máximo la imparcialidad, axioma fundamental. Es una lástima que se haya terminado este debate, porque dices cosas que ya están ahí. Alguien podría pensar que todo cuanto afirmas es cierto, aunque empezaste expresándolo mal. El resultado: se te ha aplicado la doctrina del fruto del árbol envenenado. Lo cual, no es ni bueno ni malo: es la realidad. Y, creeme, te lo digo con el mayor afecto. A mí, ante la justicia de mierda de este país, también me ha quedado sólo el dercho al pataleo. Y me cabrea tanto como a tí.

      • bttberttice
        en said:

        Las particularidades de cada persona, los entresijos que dirigen sus acciones, las intenciones, los hilos que les mueven, la historia de cada persona… es subjetiva, cuando se estudia, se tiene en cuenta y se individualiza científicamente, utilizando las ciencias sociales, y así efectivamente se eleva al máximo posible la imparcialidad. Habría que hablar sobre eso… debería ser motivo de debate, ayudaría a que la sociedad madurara jurídicamente hablando.

  15. bttberttice
    en said:

    No, no… Me refiero a la mediación penal, ahí no hay juez. Hay un jurísta pero NO JUEZ. Mediación penal, no hay juez, modelo anglosajón adaptado a nuestro ordenamiento jurídico. Léete guia para la práctica de la mediación penal intrajudicial del CGPJ.

    Y la Criminología debería ser lo de todos porque nos beneficia a todos. Explícame porqué si no existe, porqué se imparte como grado, porque existen master sobre eso,,,, pues sencillamente para utilizarlo, no para admirar las letras en libros y en una estanterías.

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