Casualidad, Sumisión, “regalos” y malos políticos (Ramon Guillén)

Casualidad, Sumisión, “regalos” y malos políticos

Partiendo de la base de que un cristiano no debe creer en las casualidades contingentes existencialistas heideggerianas, sino en la divina providencia, y un buen ateo —¡ojo! no un “ateo coherente” a lo Sartre— o agnóstico, en las coincidencias o sincronicidades; la otra mañana, posterior a la masacre del viernes trece, descubrí providencialmente la controvertida obra “Sumisión” de Michel Houellebecq. El hallazgo —dado que desconocía la existencia de esa obra— se produjo en una biblioteca municipal bastante coqueta y recoleta. Después, volveremos a este lugar.

“Sumisión” llegó a los anaqueles, expositores y escaparates de las librerías galas, atención a la fecha: La misma jornada trágica del siete de enero de la matanza en la redacción de Charlie Hebdo y de los gendarmes en la calle adyacente. ¿Casualidad, causalidad, o ninguna de las anteriores? Esta novela de política-ficción y distopía moral, nos muestra una Francia de 2022 en la cual los partidos tradicionales se desploman, y en donde un carismático líder de una formación islamista moderada derrota en la segunda vuelta, con el apoyo de los socialistas y el centro-derecha, a la candidata del Frente Nacional. Tras la llegada al Elíseo tal moderación  se transforma paulatinamente en radicalidad y fundamentalismo.

Dicen en Cuba que: “Lo que pasa, conviene”. Pues, eso; paradójica y precisamente, han sido los atentados del 7 de enero y del 13 de noviembre las que impedirán que dicha plausible tesis pase, a la vuelta de la esquina, de la ficción a la realidad. Ficción que muestra unas mujeres francesas sin minifalda y con hiyab, dedicadas únicamente a la crianza de los hijos y a ser sumisas esposas de unos maridos polígamos; o a la comunidad judía emigrada a Israel; o a una Sorbona transformada en universidad islámica repleta de profesores conversos y apóstatas de las religiones cristiano-católica y del ateísmo (que no deja de ser otro credo con sus dogmas de fe).

“¿Cuánto tiempo puede una sociedad subsistir sin una religión cualquiera?” Nos pregunta el autor, ante la pérdida de vigor, presencia y predicamento del credo cristiano en la laica y/o laicista sociedad francesa actual, y de la visión in-transcendental que ofrece nuestra postmoderna y decadente sociedad occidental contemporánea. Esta pregunta la enlazo con la idea nuclear subyacente en la novela de Houellebecq: La politización de la religión islámica, y la demostración  que se deriva de tal evidencia: Que los yihadistas y los fundamentalistas islamistas no son verdaderos creyentes; tan sólo son la quintaesencia de los malos políticos, como el propio protagonista de la novela, Mohammed Ben Abbes.

Malos políticos como Hollande, Merkel, Obama o Rajoy; que, por su inacción o acciones erráticas, complejos y mediocridad han propiciado, no de manera indirecta sino directa, esos hechos luctuosos, y los que vendrán. Ahora, en España, nuevos políticos como Albert Rivera de C’s o Xavier García-Albiol del PP, plantean, respectivamente, intervenciones militares de las tropas españolas en suelo sirio, y retorno de inadaptados inmigrantes magrebíes a sus países de origen apelando, este último, al fin de la idolatría al tótem ése del multiculturalismo y la memez de la “alianza de civilizaciones” que preconizara a los cuatro vientos Rodríguez Zapatero.

Por último, y, con vuestro permiso, os voy a contar una pequeña anécdota, creo ilustrativa, de la categórica absurdez de las políticas migratorias que nos han llevado a situaciones tan disparatadas como la que viví el otro día. En una biblioteca municipal, que contribuyo a sufragar con mis impuestos directos e indirectos, me hicieron revelarles mi nombre y apellidos, número del DNI y teléfono, al tiempo que la bibliotecaria me ponía como condición, para “regalarme” un libro de expurgo (subvencionado por el Ministerio de Cultura, que ya habría pagado con creces con los impuestos, tasas y gravámenes que nos atenazan como ciudadanos del Reino de España), y procedente de una donación de otra biblioteca estatal, rubricar un documento-solicitud al efecto.

Es decir, en España, y, cuando decimos España, podemos decir Francia, Reino Unido, Alemania o cualquier otro estado de la Unión Europea sin dos dedos de frente, te pueden hacer una especie de ficha policial para “regalarte” un libro, y, sin embargo, cualquier yihadista —con los papeles en regla que se pudo hacer en tiempos del ministro socialista de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús de Caldera— puede moverse, como periquito por su casa, por todo el espacio de Schengen, e ir y venir de Siria, sin tener que dar explicaciones, ni declaraciones rubricadas, ni enseñar pasaportes en Europa. En fin…: Complicado.

¡Ah! Se me olvidaba, el libro que me “regalaron” se titula: “Forjadores de Europa. Grandes europeístas y euroescépticos del siglo XX” de Julio Crespo MacLennan (Destino, 2009). ¿Veis cómo no existen las casualidades?

Ramón Guillén para Mario Conde Blog

8 comentarios en “Casualidad, Sumisión, “regalos” y malos políticos (Ramon Guillén)

  1. Menos mal que Rajoy ejerce de buen gallego poniéndose de perfil frente a los vírgenes beligerantes de este país. A ellos les gustaría que volviera Aznar para meter a España en un agujero como el de Irak, eso sí, para gloria de su cuenta corriente.
    Pero este país debe guardar silencio y pasar de puntillas frente a toda esta parafernalia dirigida, financiada y planificada por los EEUU, Israel. Inglaterra y sus socios de Arabia Saudita, que dicho sea de paso, son quienes han creado, financiado y aleccionado a los mercenarios fundamentalistas que hoy integran el ISIS, que es el ejército itinerante y aparentemente anónimo que les hace los trabajos sucios contra los intereses del eje Ruso-Chino-Iraní y acólitos suramericanos. España al margen de la próxima guerra mundial. No hagan caso a los aznarianos.

  2. Argentarius
    en said:

    Vivimos hace décadas en medio de una enorme hipocresía. ¿Quién respeta las leyes de la guerra? Estas leyes existen, están escritas ( Convención de Ginebra, etc..), y en ellas se prohibe que los combatientes ataquen objetivos civiles.¿Y qué pasó en Hiroshima y Nagasaki? ¿Y en los bombardeos aéreos sobre Dresden y Leipzig, que acabaron con la vida de miles de civiles? Ah, se me dirá que los “malos” eran los otros, y que los que cometieron esas atrocidades fueron los vencedores…Tristemente ocurrió así. Pero aquellos vencedores, ¿cómo se extrañan de que ahora otros les maten a inocentes en sus ciudades? ¿Quién fue el primero que empezó a cometer crímenes de guerra y contra la Humanidad? Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra. Ya sabemos que las revoluciones y las guerras son la escuela donde los pueblos aprenden las grandes lecciones. El terrorismo islámico nos está dando, desgraciadamente, la última lección, por el momento.

  3. Madre mía Ramón… Que tendrá que ver un cristiano, sea bueno o malo, viejo o de nueva generación, un ateo o un agnóstico, tipo Sartre o la Pasionaria… Me encantas porque eres único que manera de maridar dos temas tan diferentes… La casualidad o causalidad, la providencia o el azar hablamos de eso o hablamos de una situación política dónde no caben elucubraciones, es la que es y tiene sus origines, sus desarrollos y sus fines.

    Pero si hablamos de providencia, azar, casualidad o causalidad, hablamos en otros términos y es aplicable a todo lo que nos ocurre en nuestro devenir diario, y eso ya pertenece a otra filosofía a otro pensamiento, si partimos de la premisa de que el azar no existe, y nos quedamos en el inestable filo de la creencia de que todo pasa por alguna razón, estamos asumiendo que si es así, era algo necesario en nuestra experiencia del vivir, y empezamos a dejar de lado el mundo de la circunstancia para mirar con responsabilidad hacia nosotros mismos y hacia las cosas que descubrimos y les damos otro valor.

    Creo y te lo digo desde el cariño y con toda humildad, que mezclas muchas cosas, o a mi me lo ha parecido, un tema son los libros y sus conceptos y otro es que a ti te parezca que existe un nexo de unión entre el momento que los descubres y el que se vive y lo que representan, para mí solo es, que has dejado de mirar desde la circunstancia y le estas dando un valor más profundo a lo que te ocurre y rodea.

    Lo de la biblioteca, pues se llama Ley de Protección de datos, y salvo que en las bases estuviera detallado que era de obligado cumplimiento entregar todos los datos personales, pues se la estaban saltando a la torera. Un regalo es un regalo, pero no sirve de excusa para casi hacer una ficha policial.

  4. Buenos días a todos,

    ya se sabe que la historia la escriben los vencedores, menos en España claro, Spain is different. Lo primero que habría que preguntarse es si de verdad los españoles y el resto de ciudadanos europeos tenemos claro qué es esto de la UE, quién decide los pasos que hay que dar en ella, y puesto que hay alguien que toma las decisiones, hacia dónde las dirige. Creo que la respuesta a esta pregunta es más que evidente, rotundamente NO. En España jamás nadie se ha realizado un estudio mínimamente serio sobre Europa, simplemente se sigue la consigna política de diluir nuestro estado (y los demás) en un macro-ente sin modelo ni objetivos declarados.
    En cualquier caso, y como ninguno de nuestro dirigentes aborda el asunto, salvo los fascistas claro (que somos todos los que nos salimos del dogma), habrá que analizar la fuerza de los hechos, y el principal de ellos es que la UE se asienta sobre bases contrarias a Europa. Los valores europeos no están en la configuración del nuevo macroestado, que diluyendo la soberanía y por tanto la fuerza de las naciones en la burocracia de Bruselas, pretende imponer de manera totalitaria un nuevo paradigma social. La debilidad de Europa es la fuerza de aquellos que dirigen el mundo.

    Un saludo.

  5. A Claudio le tienen maravillado estas planchas del señor Guillén. Cómo deja volar su imaginación. Por cierto, a ver si se prodiga como comentarista de los comentarios a sus artículos. Tiene razón la Morgan cuando refiere la miscelanea o refrito de temáticas diversas. Claudio coincide con el profuso autor al vaticinar la no culminación de esa distopia político social. Es más, las cosas se van a poner muy difíciles para los moros ésos en Europa. A su debido tiempo habrán deportaciones, cierre de fronteras y aplicaciones de leyes tipo vagos y maleantes, y eliminación de ayudas económicas y prestaciones sociales a toda esa jarca moruna conflictiva e inadaptada a nuestros usos y costumbres occidentales. De momento, el patatero de Hollande ya parece un estadista y todo; y es la antesala del próximo Gobierno de Le Pen, extrapolable a otros Estados de la UE (excepto la acomplejada España de los golpistas titiriteros rubalcabianos, claro).

    • Claudio me deja sin palabras al leer las primeras líneas de su respuesta, no entiendo el porqué O-)

      Es normal que en la biblioteca pidan los datos… por si se nos olvida devolver el libro “regalado”. Las cosas se deben empezar a hacer bien desde aquello que parrece lo más nimio para seguir con la escalada; es así y mira dónde llegamos a nivel de abusos!!

      Por otro lado, quiero decir que la multiculturalidad como la inteerculturalidad son fuentes de aprendizaje y dones de sabiduría para aquellos que saben convivir con ellas.

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