El círculo del corazón

Captura de pantalla 2015-06-15 a las 7.10.26Este artículo de Juan armas acaba concluyendo que la ciencia moderna se plantea las relaciones entre el corazón y el cerebro. Quizás a algunos les sorprenda saber que, como se dice en el texto, los griegos creyeran que todas las ideas y proceso cognitivos tenían lugar en el corazón. ¿Que les podía llevar a pensar así? ¿Que tienen que ver las ideas y los procesos cognitivos con el corazón? ¿Existe en el corazón una red neuronal autónoma? ¿Podría decirse que el corazón posee una inteligencia independiente? Desde que la ciencia decidió fragmentar al hombre, abandonar su tratamiento como una unidad, analizar sus partes marginando la visión del todo, hemos conocido algo mejor algunas cosas pero hemos perdido la visión realmente humana del individuo. Curiosamente la ciencia moderna se ve obligada a recoger algunas ideas que «desde siempre» han pertenecido a un tipo de saber. Quizás ahora comience a entender lo que el esoterismo quería decir con «el lenguaje del corazón»

El círculo del corazón

Juan Armas

El corazón es el músculo más importante del cuerpo humano. Es capaz de latir más de cien mil veces cada día, pero su función principal parece que va más allá de ser una excepcional bomba biológica. El corazón posee una red neuronal central propia. Se le denomina el pequeño cerebro del corazón y es motivo de controversia, dado que las funciones que regula siguen siendo hoy en día un misterio.

En la antigüedad, el órgano individual más importante del cuerpo humano era el corazón. Según la especialista Fay Alberti, de la Facultad de Historia de la Universidad de Lancaster: “en el mundo antiguo, especialmente entre los griegos, el corazón era el centro de la inteligencia y de la vida. Para Aristóteles era el centro del ser humano. Los griegos pensaban que todas las ideas y procesos cognitivos tenían lugar en el corazón. Y el corazón tenía también una relación muy especial con el “alma”. El corazón y el alma entablaban juntos la misma relación que mantenemos hoy en día con nuestra mente; eran “nosotros mismos”. Sin embargo, en el siglo XIX, con el surgimiento de nuevas disciplinas médicas, el cuerpo se divide y fragmenta. El corazón se convierte en el órgano central de la cardiología; y el cerebro, en psicología y psiquiatría, en el órgano más importante desde el punto de vista de las emociones.

Para Rolin McCraty, Director de Investigación del Instituto Heartmath, “la mayoría de las grandes religiones del mundo ven al corazón como la puerta a la sabiduría más profunda. Es algo que aún podemos ver en nuestro lenguaje actual. Es por lo que la gente dice: “pon tu corazón”, “busca la respuesta en tu corazón”, “toca con el corazón”… Es como si el corazón estuviera conectado o tuviera acceso a un campo de información independiente del tiempo y el espacio. Y ésta es sólo una manera sofisticada de decir lo que los poetas y filósofos han dicho desde el comienzo de la historia”… “El corazón es la pieza clave del sistema emocional. En otras palabras: si tenemos problemas de corazón, esto afecta a nuestra capacidad para sentir. Aprender  a acceder a la inteligencia del corazón es el próximo paso evolutivo para entender al Planeta como un todo”.

Gary Schwartz, profesor de psicología , neurología y psiquiatría, da un paso más allá al afirmar que “el corazón es un órgano “sicosocioespiritual”. Está convencido de que el corazón posee una inteligencia independiente y capacidades paranormales.  Señala como ejemplo los efectos que experimentan algunas personas a las que les han trasplantado un corazón, adoptando el donado la personalidad del donante, que nunca conoció… Casos, como afirma, esporádicos, aunque sigan sucediendo.

Ha elaborado una teoría sobre las células humanas y la memoria -que denomina “retroalimentación recurrente”-, en la que afirma que en el flujo constante que mantiene el cerebro con el corazón, éste acaba adquiriendo información ubicada inicialmente en el cerebro  (lo que explicaría los casos de trastornos de personalidad del donado respecto a la personalidad del donante).  Esta teoría aún es una idea, si bien Gary Schwartz se apoya en un extraordinario hecho biológico de nuestro organismo: “existe el gran cerebro, que está en el cráneo, y luego hay un cerebro más pequeño pero que sigue siendo sofisticado, situado en el corazón y que procesa toda clase de información, tal y como sucede con el gran cerebro”. Se refiere al “ganglio intrínseco cardiaco”.

En 1991 se le denominó por primera vez el “pequeño cerebro del corazón”. Es un nido de neuronas situado en el corazón y que regula su funcionamiento. Schwartz cree que su presencia refuerza su teoría sobre la memoria celular. “Estas neuronas son similares a las neuronas del cerebro y tienen sus propios circuitos de retroalimentación; su propia circulación de información y energía que permiten al corazón autorregularse, así como comunicarse con el cerebro ”. Para Rolin McCraty no tiene sentido fragmentar al cuerpo humano y creer que las emociones se sitúan entre el cuello y el cuero cabelludo. “¿por qué no habrían de repartirse por todo el sistema?”. Cuando hay un trasplante, ese pequeño cerebro forma parte del corazón, y es posible que contenga también determinados paquetes de información respecto al individuo.

Corazón roto

“El aumento de estrés en el planeta es una llamada de alerta. La gente está más estresada. Las depresiones aumentan y eso se refleja en el aumento de cardiopatías”. De hecho, la creencia de que un corazón roto puede causar la muerte ha existido en todos los tiempos y culturas.

Según Ilan Wittstein, Cardiólogo del Hospital John Hopkins “la expresión “corazón roto” se ha usado a menudo a través de los siglos para referirse a personas que han fallecido tras algún tipo de trauma emocional. A menudo, por la muerte de un ser querido. Sugiriendo una relación entre nuestro estado emocional y nuestro corazón. Es el llamado síndrome del corazón roto, denominado miocardiopatía por estrés”.  El corazón de las personas que padecen una miocardiopatía por estrés adopta formas poco usuales en lo que llamamos la base del corazón. La adrenalina y la noradrenalina son las hormonas del estrés más importantes en el cuerpo. Curiosamente, los niveles de estas hormonas en pacientes con el síndrome del corazón roto son muy superiores respecto a quienes sufren un paro cardiaco. Sin embargo, cuando el estado emocional del paciente se estabiliza, sucede algo milagroso: “de repente el corazón parece despertar. La mayoría de los pacientes que entran en el hospital con el síndrome del corazón roto,  a las dos o tres semanas vuelven a tener un corazón normal”. Hoy en día, el “síndrome del corazón roto” es una enfermedad reconocida. “El corazón, más allá de ser una bomba que se contrae mecánicamente está influido por las hormonas y por diferentes sustancias químicas del cuerpo que afectan a su funcionamiento. Esto tiene mucho que ver no sólo con la forma en que el corazón está enervado –es decir, conectados por nervios- y por la conexión con el cerebro, sino también por la sensibilidad del corazón a esas hormonas. Es diferente a otros órganos. Se hace evidente que la relación entre las emociones y cardiopatías es real”.

Y sin embargo, la idea de que las emociones afectan al corazón sigue sin ser aceptada completamente. Todavía no hay interés ni estudios suficientes para saber cómo se relacionan entre sí el cerebro y el corazón. Para Fay Alberti, existe hoy en día una vuelta a los orígenes, a unificar las partes del cuerpo y convertirlo en un todo holístico. “Lo que la ciencia moderna está haciendo es volver a preguntarse: ¿ cómo interactúan el corazón y el cerebro ?”.

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12 comentarios en “El círculo del corazón

  1. bttberttice
    en said:

    Interesante artículo sí. Y curioso que aún no esté demostrado totalmente esa relación, sí por observación, no en cuanto a mecánica, claro, será porque todavía no conocemos esa mecánica que enlaza el corazón con esa parte desconocida que aún tenemos que conquistar, conquistar no ignorar, quizá cuando actualicemos y evolucionemos en nuestros conocimientos sobre ondas.
    «Hay dos clases de variación de la frecuencia cardíaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes»Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia.
    Gracias

  2. Cuando interactúan?, en algunos casos nunca, en otros quizá en el momento final, uno manda, el corazón, y el otro se supedita, el cerebro. He visto casos dónde el cuerpo había abandonado la vida, el cerebro había dejado de dar las órdenes vitales y el corazón rebelde se negaba a dejar de latir y entregarse a la muerte.

    Llevo años, muchos años, defendiendo, dos teorías, la primera, que el sufrimiento, el estrés emocional, la impotencia, son los provocadores y los detonantes de enfermedades que brutalmente cercenan la vida de las personas y la otra, que el corazón, tiene sus propias leyes y órganos de gestión.

    El corazón y sus roturas, cuando el corazón ama, ama el alma, y por muchas razones que te dé el pensamiento racional, por muy cultivado que tengas el desarrollo cognoscitivo, nada te apartara del sentimiento, de sentir, incluso por lo que no está, por lo que dejo de ser, seguirás amando por toda la eternidad, porque el corazón está gobernado por otras leyes más divinas, más cercanas a lo que fuimos y dejamos de ser, a los círculos vitales de las almas.

    La muerte súbita, es el mayor ejemplo de la rotura total del corazón, he hablado con cardiólogos, alguno de reconocido prestigio, todos intentan justificar las razones de ese hecho tan brutal, tan instantáneo, pero en petit comité, cuando la conversación pasa al tono del café, te reconocen que no hay explicaciones, que no tiene que ver con la ciencia o la medicina, que no importa la edad, ni el tono físico, que en un instante todo se acaba, todo se termina en segundos, el corazón se rompe y con él, el resto del cuerpo se apaga.

    “El corazón tiene razones que la razón no entiende”

  3. chorima
    en said:

    A mi modo de ver , creo que el corazón es esa caja fuerte donde además de un órgano físico (me ha encantado el artº) se guardan los sentimientos.De ahí que las emociones, disgustos, cantidad de trabajo, etc lo afecten, a veces hasta tal punto que lo dañan o lo paran,Claro que está coordinado con el cerebro que es el órgano pensante pero cuándo intervienen los sentimientos ¿Quién es el que no ha tomado decisiones con el corazón? de hecho le damos hasta un nombre «corazonada». En fin cada uno es cada uno y por eso existen tantas opiniones………

  4. Los primeros minutos del documental:
    http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-corazones-rotos/1689594/

    Entrevista a Annie Marquier, que también aborda la inteligencia del corazón 47:32 (Gracias bttberttice )
    https://youtu.be/ItsqK5ACB1I

    Un interesante video subtitulado del Heart´s Intuitive HeartMath, sobre la inteligencia intuitiva del corazón.
    https://youtu.be/bkMVqTUQ5kE

    Gracias por vuestros comentarios.

  5. En mi opinión, del corazón brota la emoción y del cerebro brota la razón, sin existir necesariamente una interconexión entre ambos.

    La personalidad de cada uno está marcada por cuàl de los dos órganos es mas fuerte en el Ser de cada uno

    De hecho, cuando el cerebro sufre una disfunción, habitualmente nos encontramos con personas muy tiernas, muy sentimentales, muy cariñosas. El corazón toma el protagonismo frente al cerebro dañado en estos casos

    Cuando el corazón sufre una disfunción, solemos estar ante personas mas ásperas, mas agrias, menos emocionales. El cerebro toma el protagonismo frente al corazón dañado en estos casos.

    En definitiva, emoción o razón dependen de cuál de los dos órganos prima en nuestro cuerpo. Cuando uno de los dos falla da paso al otro, en lo que habitualmente se conoce como cambio de carácter de la persona.

  6. La investigación debe ser uno de los aspectos que mueva la vida y su conocimiento, eso está fuera de toda duda.

    Mas cuando hablamos de según qué temas me pregunto si el saber o no saber modifica en algo la cuestión. Está claro que lo que es, es tengamos conocimiento o no sobre ello. Pero sí es verdad que el conocimiento da paso a actitudes diferentes e incluso a quedarnos como más tranquilos ante sensaciones o sentimientos. Es como si se nos ofreciera, al menos a las personas que sean más cerradas a mostrar sentires o sentimientos, la oportunidad de explayarse de forma consciente sobre lo que les gustaría expresar o hacer llegar a los demás.

    Y uno de los puntos que más resaltaría en estas cuestiones es el acertado y afortunado acercamiento entre ciencias y humanidades, este punto es genial.

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