Los fiscales conservadores dicen que peligra la democracia en Cataluña….

DSC00137Los fiscales próximos al PP se rebelan contra decisiones del PP. Y aseguran que la democracia peligra en Cataluña. Esto parece la guerra final.

He leído en la prensa que este fin de semana, en Zamora, la ciudad que tiene uno de los mejores románicos de España, se ha celebrado una reunión de la asociación de Fiscales. Me cuentan que hay dos, para variar, una llamada progresista y la otra mas conservadora. Pues bien, la reunión ha sido de la que mantiene postulados mas conservadores y, en consecuencia, mas próximos al PP. Bien, pues las conclusiones han sido poco favorables a las modificaciones legislativas del Gobierno de Rajoy en el mundo del Derecho Penal.

Los fiscales conservadores se quejan, sobre todo, de que la nueva Ley fije unos plazos de instrucción limitados. Es decir, que existe un tiempo máximo para investigar y acusar a una persona. En principio no suena mal porque no se puede tener a la gente eternamente en la posición de “imputado”, que ahora se llama —creo— “investigado”. Y como el impulso procesal depende en algunos, quizás muchos casos de los fiscales acusadores, resulta que un individuo, un españolito de a pie, puede estar años de su vida sujeto a esa condición dependiendo de que los acusadores, y los jueces de instrucción pongan mayor o menor celo en sus actuaciones. Así que en principio, como digo, a mi no me suena mal.

Pero a los fiscales conservadores sí.¿Y eso? Pues porque dicen que la vida es la vida y que las cosas no son en la realidad como funcionan en la teoría, y que la instrucción es mas compleja de lo que parece. Aseguran, y algo de razón tienen, que cuando se investiga se cumple una labor en la que pueden aparecer indicios o senderos de análisis insospechados. Y si el objetivo es averiguar el delito y los culpables, poner límites temporales es cortocircuitar de hecho esa finalidad. Y es verdad lo que dicen de que en materias internacionales las comisiones rogatorias son siempre lentas y tediosas. En este sentido su afirmación de que con estas limitaciones se perjudica la investigación de los casos de corrupción, aun teniendo algo de verdad, es mas ruido que nueces. La solución estaría, a mi juicio, en mantener plazos máximos, superados los cuales, si los fiscales quieren seguir manteniendo a una persona en esa incómoda y costosa posición de “investigado” deberían justificar razonadamente que se ha hecho el trabajo con la celeridad debida, que no se ha podido culminar por razones ajenas a su voluntad, explicando esas razones y solicitando un tiempo complementario que se les concedería cuando estuviera justificado.

Ya se que es mas fácil predicar que dar trigo, pero no se puede tener indefinidamente a una persona en esa posición mientras comprueba que no todos los fiscales y jueces de España cumplen con sus deberes con la diligencia debida. Unos sí, seguro. Otros no, igualmente cierto. Conozco a jueces y fiscales por los que pondría la mano en el fuego sin el menor miedo. Y a otros por los que no acercaría mi mano ni a la llama de una cerrilla.

Y del asunto procesal los asociados pasan a mayores y emiten un comunicado diciendo que, al parecer, hay “peligro de la democracia en Cataluña”. ¡Fuerte! Dicen que desde las propias instituciones públicas catalanas se está atacando la legalidad a quienes deben defender el Estado de Derecho, por lo que se solidarizan con los fiscales que cumplen con su deber en tan dificil situación”. Pues no se si es un poco exagerado decir que hay peligro de la democracia porque se cuestione a unos fiscales. Hombre, son importantes, sin duda, pero hasta ese extremo…. parece un exceso de ego en una tarde zamorana.

¿Estado de Derecho aqui? ¿Hablan totalmente en serio?

Claro que es verdad que la democracia está en peligro en Cataluña. Y en España en su conjunto. O, si se quiere, los rasgos no democráticos del sistema de poder que tenemos son tan evidentes, tan notorios, tan obvios y al tiempo tan lacerantes, que sostener eso que acaban de decir los fiscales es descubrir la rueda. Y uno de los problemas capitales por los que la democracia peligra la tienen en su propia casa, porque debemos ser sinceros y reconocer que el grado de politización de nuestra justicia es elevado y lamentable.

Lo hemos dicho muchas veces. Unos porque lo leen o lo escuchan. Otros porque lo hemos vivido y sufrido. Mientras no se reforme en profundidad la Justicia no hay nada que hacer. Las encuestas entre la gente, en general, y entre los abogados en ejercicio en particular, muestran un descrédito enorme de la Justicia por su lento funcionamiento, ineficiencia y politización. Es un hecho, guste o disguste. Hay que dotar de mas medios personales y materiales a la Justicia, a los jueces y a los fiscales, pero mientras no tengamos jueces y fiscales independientes de verdad no sirven de nada los medios. Mejor dicho, solo sirven para el poder. Y eso es tan cierto como lamentable. Por que el problema es siempre el mismo: el hombre que administra Justicia. Y en el caso de los fiscales se da algo peculiar: responden jerárquicamente a las órdenes superiores. Los jueces, no. Los fiscales deben obedecer. A los jueces se les presiona por otros medios. Me pregunto por qué no cuestionan este extremo que las obliga a todos a seguir la voluntad de quien sea Fiscal General del Estado nombrado por el Gobierno.

En fin, que sí, que tienen razón en algunas cosas de las que dicen, pero a mi modo de ver se quedan demasiado en la superficie y no entran en el fondo. Y las cosas van a cambiar. De eso estoy seguro. Como decía aquel, o de grado o por fuerza, pero van a cambiar. Y viejas estructuras corrompidas por el abuso del poder van a ser demolidas. Es solo cuestión de tiempo. Y algún día los españoles tendremos el derecho de vivir con una Justicia realmente independiente. ¿Soy un optimista? Puede que si. Pero hay que ponerse manos a la obra. Hace ya mucho tiempo que viene siendo urgente

 

 

 

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14 comentarios en “Los fiscales conservadores dicen que peligra la democracia en Cataluña….

  1. Buen día,

    Siempre que haya un grupo que se crea el amo de un territorio y que, además, le siga (de forma manipulada, según mi opinión) una parte de la población, peligra la libertad no sólo del resto sino de ellos mismos y la democracia bebe de la libertad.

  2. Un fiscal amigo con quien he mantenido conversaciones acerca de la Justicia en varias ocasiones, ha leído mi artículo y me ha contestado de viva voz desde su puesto en provincias. Comienzo confesando que mi experiencia en estos debates no es demasiado fructífera, porque cada vez que me limito a poner encima de la mesa alguna crítica suave sobre cuerpos del Estado lo que recibo no es exactamente una caricia, y eso que viniendo de un amigo no sólo no duelen esos comentarios sino que, encima, ayudan a darnos cuenta de que un ejercicio de humildad es imprescindible para poder avanzar en una convivencia humana. Si uno se pasa el día poseído de si mismo y entiende que cualquier crítica es un ataque personal, poco se puede avanzar.
    Su crítica es que no profundizo sobre los verdaderos problemas de los fiscales, que ignoro como funciona una fiscalía y que quiénes hacen las leyes tampoco. Vaya pues si que empezamos bien. Recuerdo de entrada que mi profesión no es ni fontanero, ni agricultor, ni creador de programas informáticos. Soy abogado del Estado y he convivido con jueces y fiscales toda mi vida.Y he visto como funciona alguna fiscalía y precisamente el comprobarlo determinó que quería irme de ese mundo…Y tenía entonces 25 años…. Claro que no generalizo porque eso es ilegítimo conceptual, profesional y humanamente. Pero eso de que no conozco…
    Algo conozco, algo. En algunos casos me gustaría no haberlo conocido, —omito ejemplos por decoro— pero la vida me puso ahí. Y he conocido a fiscales que ejercen su labor con honestidad, seriedad y dedicación. Porque, a ver si nos enteramos, que de todo hay en la viña del Señor. Y jamás he tenido reparo en decir que lo ocurrido con mi Cuerpo de abogados del Estado me produjo profunda pena, al comprobar como valores que nos definieron en el pasado se arrojaban por la borda de un barco en el que viajan los deseos de medrar, la ambición política, el principio de la conveniencia…. Soy abogado del Estado, por oposición, pero prefiero no ser ciego intelectual por vocación. Y por eso compruebo como el juicio social que hoy existe sobre los abogados del Estado no se parece casi en nada al que tuvimos muchos años atrás, desde el inolvidable Joaquin Costa
    Y después he tenido que vivir/sufrir a fiscales totalmente politizados, y claro que conozco como funcionan, no solo yo, sino también mi madre, por ejemplo, cuando las tías del fiscal que me acusaba en el caso Banesto le dijeron a mi atribulada madre que su querido y entrañable sobrino le comentó que quería llevar mi caso, a pesar de ser lejanos parientes, porque como yo ya estaba condenado políticamente le venía muy bien para su carrera Y me pidió 50 años de cárcel…¿He dicho que los ascendieron a fiscal de Sala?
    Claro que conozco como funciona una fiscalía. En Madrid y en provincias. Tengo amigos fiscales y experiencia directa y se de ese mundo lo suficiente como para poder comentar. Me dice, por ejemplo, mi amigo, que resulta que según la Fiscal General del Estado en Europa hay 14 funcionarios adscritos a cada fiscal y que en España solo tenemos 0,8 y eso es intolerable. Como uno ya es viejo en estas lides del debate, y como sabe que los números impresionan al personal, me limité a preguntar:
    —Pero, ¿esos 14 son porque llevan la instrucción de las causas?
    —Pues sí,— me respondió.
    —Entonces —le dije— el dato no es comparable y suena a una suerte de intento de confusión
    —Bueno —me replica— pero es que nosotros queremos tener la instrucción.
    —Bien, pero mejor esperar a tenerla a efectuar comparaciones de términos no homogéneos ¿no?
    Este es un asunto importante. Yo en principio no soy nada partidario de que los fiscales lleven la instrucción. ¿Por qué? Porque no me fío. Mientras exista esa dependencia jerárquica tan rotunda no me fío. Porque un Fiscal —por muy independiente, serio y honesto que sea— tiene que atender una orden de acusar o de no acusar, y si el Fiscal General lo nombra el Gobierno, podemos empeorar la situación actual.
    Me dice mi amigo que no profundizo porque no relatado las necesidades de los fiscales. Evidentemente no me boy a poner a describir en el articulo el equipamiento informático, las mesas, impresoras, sillas, libros y funcionarios. No es lo mío. Pero si alguien lee mi artículo comprobará que en él digo esto “Hay que dotar de mas medios personales y materiales a la Justicia, a los jueces y a los fiscales, “ Asi que está claro. No me he puesto, como digo, a concretar mesas, ordenadores, sillas, libros y funcionarios. Pero es evidente que estoy sosteniendo que la Justicia está en penuria. Y que los fiscales tienen pocos medios. Lo he dicho mil veces. Ahora si para escribir sobre el problema tengo que concretar metros cuadrados de despacho y consumo de luz, vamos listos.
    Me dice mi amigo que ignoro los problemas de los fiscales. Pues no del todo, como ya he dicho, pero en fin. Me preocupan, claro, pero en tanto en cuanto esos problemas de los fiscales se traducen en problemas de los ciudadanos. Porque los fiscales son un cuerpo al servicio de la comunidad y no al contrario, aunque tal vez estos términos se alteran de modo inconsciente algunas veces. Por cierto que mi amigo me dice que yo no puedo escribir como experto en fiscales aunque tengo derecho a escribir como ciudadano. Menos mal. Agradezco esa concesión porque estaba empezando a pensar que la cosa podía llegar tan lejos que ni como ciudadanos se podía comentar nada del cuerpo de fiscales.
    En fin, que hay que ir al grano Ni por asomo le daría mas medio a una fiscalía politizada. Sería como enterrar aún mas nuestras libertades y haciendas. Les daría todos los medios necesarios, sin escatimar, a una fiscalía y a una justicia integrada pro personas independientes que no se plegaran a las órdenes del poder. Asi que esa es la clave. No solo los funcionarios adscritos al fiscal, mesas, ordenadores y libros.
    Eso sí, pero con fiscales y jueces independientes. Y para saber esto no hace falta ser experto. Basta con haber visto algunos lamentables ejemplos, aunque forma todavía mas el haberlos sufrido . Insisto una vez mas: no generalizo porque ejemplos espurios no son la tónica general del cuerpo ni mucho menos. Pero como las meigas de mi tierra gallega, aunque digan que no existen haberlas haílas.
    Por eso aparte de mirar su ombilgo algunos fiscales deberían darse cuenta de lo que sucede en la sociedad, de cómo se les considera, de lo que se opina de ellos, y tal vez convendría que se hicieran esta simple pregunta: ¿por qué se opina así? Claro que queda el recurso de decir que como la sociedad no es experta…..

    • Pues su amigo a mi entender, lo que debería hacer es responderle aquí, en el medio que está escrito el artículo, con luz y taquígrafos, para que usted o los demás contertulios le podamos responder, y no seguir haciendo la prevaricación a la que vienen acostumbrados muchos de ellos, al utilizar su teléfono privado para intentar amonestar e influir en lo que no es de su agrado, su amigo debería saber que una cosa es el debate y otra la injerencia en las opiniones y haciéndolo en privado, amparándose en una amistad, lo que está haciendo dice mucho de la razón de este articulo.

  3. Madoff fue detenido en diciembre del 2008, inmediatamente sus activos fueron congelados, el 29 de junio fue condenado a 150 años de prisión.

    Seis meses tardaron en desmontar, la increíble estructura económica y fiscal del imperio Madoff, juzgarlo y sentenciarlo.

    Yo no soy jurista, yo soy usuario de la justicia en su estado más puro, un ciudadano de a pie, que no comprende ni los entresijos, ni las bambalinas, ni los lobbys, ni que el trabajo esté relacionado con las siglas del partido político al que pertenezca para medrar o para sustentarme en una zona de confort por encima de la media de la chusma a la que me toca proteger y defender. Por lo tanto, ni sé de metros cúbicos, ni de números de personas asociadas a un caso, ni de botella de agua o el café que se consume.

    Vivo en este país, sufro como cualquiera que este inmerso en un proceso o lo haya estado, de las consecuencias de una justicia absolutamente injusta. Sé de la prepotencia de los fiscales, sé de cómo quieren ser más importantes que el propio caso, sé de su facilidad para las negociaciones con ejes no muy lejanos a su propio beneficio, sea el que sea, y sé de su imagen social tan farisea y tan de Judas, no hay más que leer la prensa, no hay caso importante en el que el fiscal no tenga la desvergüenza de tomar partido, ejemplo obsceno el del caso de la Cristina de Borbón y su genio en los negocios, posible premio nobel de economía el señor Urdangarin.

    ¿Que la democracia está en peligro? Si, sin lugar a dudas, cuando un grupo de fiscales se reúnen sin pudor amparándose en la proximidad a un partido político, que probablemente a más de la mitad de ellos les ha hecho favores o los ha colocado, y se pronuncia con proclamas que pueden desestabilizar la mentes más inocentes, en vísperas de una elecciones y con tono tan crítico, es un aviso claro y diáfano a navegantes, que obviamente el ministro Catalá ya ha recogido el guante, comprometiéndose “ A una gran disposición para nombrar fiscales interinos y sustitutos, con más plazas si fuese necesario e incrementar los medios humanos y las herramientas informáticas necesarias”. Traducción, vuestros hijos y vuestros sobrinos entran, no os preocupéis, y vosotros tranquilos que llegáis a la jubilación sin ictus por exceso de trabajo. Que sus quejas entre otras pasen por que se limiten los plazos para investigar un caso, es pura ofensa nacional. A estos señores les importa un lirio, el ciudadano, les importa un lirio la justicia, les importa un comino nada que no tenga que ver con sus mundos endogámicos, son casta, y actúan como casta.

    El ministro aparte de bajarse los pantalones, lo que debería haber hecho es ponerlos firmes y recordarles que un sillón no es vitalicio, y que el honor, las buenas prácticas y la celeridad en la defensa del ciudadano están por encima de todos los demás derechos y es una obligación.

    Y ya puestos, cuánto ha costado este viajecito de fin de semana de los señores fiscales con familia incluida? Porque esa es otra… Van a trabajar o vamos de viajecito churri así que ponte mona, que nos vamos a poner tibios de comer y beber a costa de quien?

    “La Opinión, Diario de Zamora….

    Familiares y acompañantes de los fiscales reunidos en Zamora para participar en el Congreso de la Asociación de Fiscales visitaron ayer la ciudad de Toro. Su presencia comenzó con una recepción oficial en el Ayuntamiento y el propio alcalde, Tomás del Bien, hizo de guía en visita a La Colegiata y la Plaza de Toros. La excursión continuó con un recorrido por algunas de las bodegas. La teniente fiscal de Zamora, Begoña Sánchez Melgar, acompañó al grupo en su visita por la Ciudad de las Leyes.”

    ¿Qué la democracia está en peligro? Si, es cierto, porque un día se va a liar la del pulpo y veremos qué pasa con todos estos patricios.

  4. A Claudio le sorprende esa especie de fe en la llegada de una Justicia a prueba de hombres que parece profesar el autor. Desengáñese: No existe, ni jamas existió, ni nunca existirá una justicia ecuánime ni genuina, como tampoco una felicidad genuina, una ecuanimidad genuina o una bondad o maldad genuinas. Todo lo más: Se puede llevar una vida ajetreada sin stress, pero no sin injusticias ni ruindades que refiere. Además, refocilarse en ellas le perjudica a su homeostasis.

  5. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Muy sucintamente, decir que al artículo de Mario, hay muy poco o nada que añadir, quizás tan sólo y yendo a su último párrafo, decirle que le admiro por su optimismo, preguntarle que si este cambio en las estructuras de la Administración de Justicia del Estado, va a ser según sus cálculos cosa de mucho tiempo o no (¿siglos….,cuantos?) y de paso que nos diga algo de orden práctico que el vulgar ciudadano de a pie pueda hacer por coadyuvar en ese «ponerse manos a la obra», que suponemos ha de redundar en una aceleración de un proceso de cambio que interpreto que él ve como inevitable y hasta forzoso.

    Sobre los comentarios de su «amigo», no puedo estar más de acuerdo con Morgan. Cuando la corrupción cala en las instituciones que se supone que fueron concebidas para evitarla y muchos de sus funcionarios pasan a integrarse en ella, la solución al problema, se torna muy complicada, pues, como el propio Mario diría y dejando al margen los casos aislados de gente que hace su trabajo con honradez e independencia, esos funcionarios pasan a formar parte del sistema, desde el que se blindan y protegen para conseguir impunidad, olvidándose por completo de los principios que otrora informaron el ejercicio de determinadas profesiones, sobre todo las que tenían que ver con la Justicia y cayendo, por consecuencia, en una falta de prestigio y en un descrédito profesional, que des-legitiman a la propia profesión y en definitiva, horadan los cimientos de la democracia, como sistema de gobierno creíble.

    No es nada infrecuente ver cómo en determinadas instituciones de control de la corrupción, incluso a nivel europeo, se sitúa «ad hoc» a personas de reconocida fama por su corrupta trayectoria . Ahora mismo hay varias que se podrían nombrar, sin ningún rubor, o temor a equivocarse. Ya que el administrador del blog no hace alusiones personales, por respeto y por no descender a niveles de lo personal, yo también lo evitaré. Valga decir que las hay y las conozco.

    Finalmente, me gustaría hablar de un aspecto, colateral quizá, pero que considero tan viejo y arraigado en las profesiones colegiadas, como lo es el corporativismo, o mejor dicho: una determinada manera de entender el corporativismo, que en profesiones que tienen que ver con la Administración de la Justicia, las situarían, tal y como yo veo la cosa, en una posición de frontal colisión con el propio concepto de Justicia. ¿Se podría formular una pregunta que lo resumiera, en estos términos: Corporativismo versus Justicia?.

    La cosa tiene su miga, pues la sola definición de corporativismo en un país como España, ya se las trae ( y no es que en otros no exista, pero aquí, reviste sus peculiaridades ). Luego, habría que hablar mucho de Historia y de la evolución, o del proceso de acoplamiento a los tiempos, que el corporativismo, ha venido experimentando a lo largo de la misma, para finalmente, como siempre y a modo de conclusión, tratar de ponerle coto a una realidad, que camina da la mano de la corrupción y filtra y degrada sus instituciones y la sociedad en su conjunto.

    Como diría nuestro campanudo presidente de gobierno moviendo su mano derecha suave y al compás de sus palabras, de arriba abajo y de abajo arriba, con sus dedos índice y pulgar unidos por lo extremos de sus uñas, » oiga…., ésssste no esssss un tema menorrrr», porque entronca directamente con la más profundo de una cultura, de una manera cuasi atávica, (que por lo demás no me induce a los optimismos de los que Mario hace gala ), que un pueblo tiene de entender la vida y la sociedad. Un pueblo, que ya desaprovechó demasiadas ocasiones que la Historia le brindó, para subirse al carro de una modernidad real y fecunda (no al de los espejuelos con los que el gran capital anda queriendo engañarnos), que cada vez se me antoja más difícil de conseguir.

    Con la mediocridad como activo principal, una clase política sin cultura y sin vergüenza, ha sabido, en propio provecho, sintonizar con la mediocridad de un pueblo, que les ha consentido que las cosas lleguen a extremos insoportables y sectores tan sensibles como el de la Administración de la Justicia, se han plegado, con muy poca resistencia, a los dictados de la corrupción. Los TTIP´s, por ejemplo, están laminando, vía de los hechos, la legalidad vigente y aplastando la soberanía jurídica de un país, que ni siquiera sabe qué es eso. En otros lugares como Inglaterra, Austria o Dinamarca, toda esta cuestión de los tratados transatlánticos preferentes, está siendo muy debatida y contestada por sociedades que han sido previa y concienzudamente informadas al respecto.

    Ojalá esté completamente equivocado en mi análisis.

    Saludos a todos.

  6. Es que el PP lo ha hecho muy mal, deberia haber legislado, que los plazos serán siempre y cuando el fiscal no sea afiliado. Si es del PP entonces plazos infinitos , nulo control y además le suben el sueldo, no han estado muy finos, no. Es un poco triste comprobar como cualquier motivo es escusa para reclamar mas atención para la tribu propia y casi siempre en forma de pedir mas dinero y mas recursos a los de siempre. Pero nunca se ve la mas minima autocritica sincera.

    Cualquier actividad profesional comparte una base: Las estimaciones en plazos y costes, luego unas veces se cumplen, otras no y en función de lo que ocurra se tomarán unas medidas u otras. Y fruto de esa experiencia acumulada se revisan las criterios primeros para estimar y se asignan o no nuevos recursos. Es gestión de proyectos básica. Si el trabajo de un fiscal es un trabajo profesional hecho por profesionales deberían poder crear un sistema razonable para estimar y limitar los plazos asi como para gestionar las excepciones. Si no es trabajo de profesionales, entonces obviamente será imposible.

    Personalmente creo que el funcionario medio de este pais le sale gratis ser incompetente, no tienen motivación alguna para hacer las cosas bien y muchas para hacer las cosas mal o simplemente no hacerlas. Pero dado que los ciudadanos carecemos de sistemas de control poca cosa podemos hacer al respecto.

    A final colapsaremos es cuestión de tiempo.

  7. Juan Armas
    en said:

    La injerencia del poder en los distintos sectores sociales que conforman una sociedad se ha dado en tiempos de dictadura como en esta situación actual. La privatización del antiguo estado de bienestar nos fue vendida como una vía de mejora en calidad y eficacia. A raíz de facilitar la privatización de servicios públicos esenciales han surgido grandes fortunas y puestos blindados de máximo nivel en los grupos empresariales más poderosos del país; eso sí, para expresidentes y exministros. Para la sociedad, en términos generales, la privatización no sólo ha empeorado la calidad sino que incluso ese peor servicio resulta ahora más caro. En el caso de la Justicia, el ciudadano tiene la percepción no sólo de que está politizada hasta la médula sino que varía en función de nuestra capacidad adquisitiva. Y que al igual que sucede en partidos políticos, el que «se mueve» en dirección a sanear la situación y hacer valer los principios constitucionales de la razón y el derecho, suele acabar no saliendo en la foto y sí por la puerta de atrás, con estigma asignado.

  8. Quinta Esencia
    en said:

    ‘Quis custodiet ipsos custodes?’ (Juvenal, Sátira VI, siglo II). ¿Quién vigilará a los vigilantes? Platón trata esta cuestión en República, y parece llegar a la conclusión de que se debe hacer creer a los vigilantes (mintiéndoles) que son mejores que los demás creando una casta que se sienta con superioridad moral dispuesta a hacer cualquier cosa por el bien común, que es el bien del Estado, del que ellos son la mejor esencia, como abnegados guardianes de la patria. Pero lo cierto es que los vigilantes siempre protegen a quien les nombra, mientras no se sientan vigilados por nadie y se mantengan sus privilegios. El mal vigilante no es capaz de detectar la decadencia de sus propios líderes, ni impide la invasión bárbara, a la hora de la verdad.

    Acusar a un acusador profesional tiene costes y riesgos desproporcionados en España, lo que produce un perverso efecto que siempre degrada a cualquier colectivo de presuntos intocables. Ningún fiscal en España ha sido juzgado nunca, o al menos, no se han publicado noticias de ello. Los jueces juzgan a jueces pero los fiscales no acusan a fiscales, salvo rarísimas excepciones, siempre dentro de procedimientos disciplinarios. El principio de la dependencia jerárquica blinda a todos los fiscales ante cualquier acusación o exigencia de responsabilidades.

    Por tanto, que se callen.

  9. Quinta Esencia
    en said:

    Estoy totalmente de acuerdo con quien afirma que «No existe, ni jamas existió, ni nunca existirá una justicia ecuánime ni genuina…».

    Voy a poner un ejemplo que me irrita particularmente y que demuestra la absoluta incapacidad de todos los operadores jurídicos de una justicia podrida. UN PERITO JUDICIAL…

    No logro entender cómo es posible que el MINISTERIO PÚBLICO no intervenga de oficio contra un auténtico sicópata:
    Miguel Angel GALLARDO ORTIZ y su falsa “APEDANICA” en

    https://twitter.com/miguelencita

    Este personaje, que se dice perito judicial, es un auténtico extorsionista que, además, utiliza de forma delictiva documentación de sus posibles “clientes” para pasársela a la parte contraria.

    Este demente constituye un auténtico peligro para la Seguridad del Estado, particularmente en el exterior. Y ahí sigue, cada vez peor.

    En todo caso, y habida cuenta que en sus “denuncias” supuestamente públicas sus ataques más serios van contra el MINISTERIO PÚBLICO, quizás lo que debiera hacer es utilizar organizaciones tipo “CHANGE.ORG” y recoger firmas con destino a la FISCALÍA para que actúe en la forma en que tiene constitucional y estatutariamente establecida.

    Porque este país es una auténtica fosa séptica en TODO cuanto atañe a la Administración de justicia. Por ello, lo repito: que los Fiscales se callen o cumplan con sus obligaciones.

  10. Ángel Giménez Porto
    en said:

    Por fin, querido Quinta, alto y claro, como siempre.

    Es inevitable que el corporativismo profesional en determinados sectores aledaños al sistema de poder establecido, intente constituirse, a su vez, como un poder paralelo y relativamente autónomo, o como una parcela de aquél con el que estando en estrecha conexión, se encuentra, sin embargo, en posición de demandarle algo, siempre. Como inevitable, es que en esta dinámica, la deriva de funcionamiento tomada por estas instituciones, acabe adquiriendo tintes mafiosos, pues mafiosa termina por resultar su estructura interna y mafiosa su forma de operar. Llegados a ese punto de degradación, el miedo, entre otros factores,( tras una larga lista de añagazas como el soborno, el cohecho, la promesa u otros) , termina por ser el arma esgrimida por las estructuras de poder, para aislar o marginar, en el mejor de los casos, a quien no se doblega a la disciplina impuesta por el sistema. Recuerdo el debate sobre el título de «El miedo es libre», con cuyo enunciado, para empezar a hablar, no estaba de acuerdo; Pero de lo que no me cabe duda es de que cuando alguien siente miedo, es por algo, rara vez, el miedo es fruto de la imaginación y mucho menos, cuando lo que lo produce, tiene que ver con estructuras opresoras de poder.

    Es tan simple como simples son las bases sobre las que se asientan las grandes redes de poder que dirigen el mundo: Premio, castigo, esperanza, amenaza, miedo, éxito, vanidad, dinero, poder, ruina, ostracismo. Nada que ver con la razón, con el mérito o la Justicia.

    Cuando yo era pequeño me harté de oír de boca de mis mayores, que era muy listo, pero nada práctico. Creo, a juzgar por los resultados, que es éste un defecto del que sigo adoleciendo, pero que hago grandes esfuerzos por corregir y aún ya mayor, me mantengo en el intento ver un lado práctico a la actividad humana, algo que le aporte a ésta un valor aplicable, que suponga germen y siembra de los que poder cosechar algo tangible y positivo.

    Mientras la sociedad en su conjunto, no sea capaz de trasladar al poder un claro mensaje de amenaza, éste no se va a mover de sus postulados, por el contrario, seguirá intentando ampliar los márgenes de su zona de comfort a costa de los márgenes de la zona de comfort del pueblo. Esto, es una obviedad, que nadie pondría en duda, pero la cosa debe estar en cómo hacer llegar al poder, ese mensaje claro de amenaza, para que dé un paso atrás y se retire a sus cuarteles de invierno a reconsiderar la situación, para reajustar esos márgenes de comfort propios, en aras de que los de los ciudadanos, se vean expandidos a más razonables áreas de desenvolvimiento.

    Estamos asistiendo en España y en algún otro país de Europa, a un fenómeno que, si bien por un lado es cierto que se está diluyendo por muchas causas en cuyo detenido análisis, sería prolijo entrar, no lo es menos por su contrario, que, al menos a mi modo de ver, debería de ser tomado como un serio aviso a navegantes, por parte del aparato del poder establecido. Vivimos en un mundo en el que el marketing, disciplina odiosa de la que abomino, juega un papel de gran protagonismo en nuestras vidas, hasta el punto de convertirlas en objeto de sintonía con las muy diversas propuestas que por diferentes vías nos llegan constantemente. Podemos, creo yo, es un clarísimo ejemplo de esto y al margen de su viabilidad inmediata como proyecto político, o incluso de su legitimidad, nos está avisando de que algo está ocurriendo y de que conocen la fórmula, saben cómo hacer llegar su mensaje, tanto a sus receptores naturales, como al propio stablishment. El poder establecido, no siempre se halla en manos de gente inteligente, o con largueza de miras, muchas veces, como ahora, quienes lo detentan, son gente que eludido el primer chaparrón, siguen a lo suyo, no queriendo tan siquiera pensar que ese chaparrón, pudiera ser el preludio de una gran tormenta de magnitudes devastadoras.

    Si, ni siquiera ante tan alarmantes avisos, es capaz de reaccionar el sistema y reconvenirse a zonas más de mayor stress a costa de una mayor comodidad para el ciudadano, creo que podríamos estar pisando una zona de minas.

    Para que el poder se dé por aludido y tome en consideración moverse de su sitial, es preciso que la presión, se produzca desde abajo y se dirija hacia arriba. Hubo algunos momentos y pueblos en la Historia en los que el poder estuvo en manos de los mejores, de los más inteligentes y preparados, de los más valientes y arrojados y estos dirigentes, supieron interpretar las necesidades de sus pueblos y adelantarse a sus demandas, evitando así el conflicto social y asegurando la paz y el progreso para ellos.

    Creo que si el poder, no se reconviene y al contrario, intenta seguir por la senda del engaño, correrá y nos hará correr a todos gravísimos y acaso irreversibles peligros.

    Empezando por abajo, siendo concreto, práctico y a fin de asesinar en su cuna al monstruo de la corrupción, se podría empezar por establecer un marco legal que controle y audite, periódica y eficazmente a los colegios profesionales, hoy, nidos de corrupción, correa de transmisión política e hisopo de inmundicia. No se trataría, como algunos hoy pretenden, de eliminarlos, una vez cumplida, ( en el caso de algunos de ellos) , su felona misión, sino de re-estructurarlos y renovarlos y controlarlos, dotándolos de posibilidad real de cumplimiento de sus funciones colegiales, aquéllas para las que fueron instituidos.

    Si no queremos asistir a la bacanal de desastre con la que partidos como Podemos, andan llamando a nuestras puertas, hay que tomarse muy en serio el abordar, desde dentro y con otros actores que nos hagan olvidarnos del olor a polilla y alcanfor que despiden los que hoy tenemos subidos al escenario, una reforma profunda del sistema de control del gobierno, empezando por los Colegios Profesionales, ¿por qué no?.

    El poder, ha logrado someter al pueblo en Grecia y parece que ha sido capaz de sofocar, al menos de momento, el cabreo general de una nación.

    Veremos lo que esto dura; Pero dure lo que dure, de lo que no cabe duda es de que ha tenido que ser a costa de dejarnos, todos, muchos pelos en la gatera.

    Creo que ha llegado el momento de replantearse muchas cosas, en serio, a fondo y desde abajo.

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